Mis 12 días-Me enojé con Dios
Desde hace un tiempo había venido pidiendo a Dios por algo específico, llegaron los 12 días y yo pensé “obvio que Dios me va a responder” pues resulta que esto fue lo que pasó….
Inicie los 12 días súper emocionada, con grandes expectativas de lo que iba a pasar, de lo que Dios iba a hacer los primeros días fueron increíbles cada día me sentía completamente llena y sentía su amor de manera increíble, sin embargo…pasaron los días y no recibía respuesta de lo que yo quería.
Por ahí del día 6 empecé a sentirme demasiado triste, (toda mi vida he tenido tendencias a la depresión por lo cuál es normal para mi a veces sentirme así) y solo dije “ahorita se me pasa” y traté de no darle importancia, y esa tristeza fue creciendo y creciendo día con día, y aunque iba en las noches a la comu simplemente me seguía sintiendo mal. No quería ver a nadie, ni estar con nadie, terminaba la comu y me iba sola para mi casa, fue algo muy extraño, suelo refugiarme en la soledad cuando sé que las cosas no están bien.
El día 11 seguía sintiéndome igual de mal, igual de triste y decidí sentarme sola atrás atrás del auditorio. Ese día solo lloré demasiado porque realmente no entendía de donde venía esa tristeza, le pedí a Dios que por favor enviara a alguien a orar por mi porque yo no quería moverme de donde estaba porque literalmente esta bañada en mocos, y resulta que un amigo que es músico y estaba tocando ese día, se bajó del altar y fue hasta atrás a orar por mi, no les puedo explicar como me sentí, fue casi una respuesta inmediata de Dios, y mientras el oraba una y otra vez Dios me recordaba quién soy en Él, cuál fue mi origen, de donde nací y cual es mi propósito. Todo muy chiva ese día, pero la tristeza no se me quitaba (y yo decía que necedad de la mía)
Anoche de verdad me harté de estar así y me senté a llorar y a preguntarle a Dios que estaba pasando conmigo… y resulta que recibí una respuesta que la verdad había pasado desapercibida ante mis ojos. Estaba enojada con Dios, estaba resentida y estaba llena de angustia porque a pesar de que estuve recibiendo muchas otras cosas no recibí la respuesta por lo cuál llevo mucho tiempo orando. SI, ESTABA ENOJADA CON DIOS, ese era el motivo de mi tristeza!
Y tiene mucho sentido, dejé que mi desesperación por algo tomara el rol principal sin ver que habían muchas cosas chivas pasando a mi alrededor, la tristeza me consumió y me enojé con Dios por no responderme.
El sábado escuchaba hablar a la mamá de un amigo y ella me recordó una historia que había olvidado: En el capítulo 9 y 10 del libro de Daniel, Daniel estaba pidiendo a Dios por algo y parecía que el cielo estaba cerrado, no había respuesta, y de pronto apareció un ángel para decirle “yo no traigo tu respuesta pero el ángel que viene atrás mío la trae”, y resultaba que era que el ángel que venia con su respuesta llevaba 3 semana luchando contra la oposición que se estaba levantando para que no recibiera su respuesta. Eso me dejó wooooo… en ese momento entendí que las oraciones no se responden en el tiempo que nosotros creemos, sino en el tiempo perfecto de Dios, a veces las respuestas tardan porque hay una lucha para que no lleguen a nosotros, otras veces tardan porque Dios nos está preparando para recibirlas.
Yo sé que puede que esto no sea un testimonio tradicional, y en parte siento que me hubiera gustado que fuera diferente, pero si tal vez hay alguna que siente que no recibió respuestas de Dios en estos 12 días, sepan que sus respuestas vienen en camino, que aunque parezca que los cielos están cerrados, no lo están y que Dios envía todo en el tiempo perfecto para nosotros.
Disfrutemos lo que Él nos da en el día a día y no nos afanemos por lo que no tenemos o lo que queremos.
“Somos muy propensos a grabar nuestros sufrimientos en mármol y escribir nuestras bendiciones en la arena” Charles Spurgeon















