Saiki Kusuo x Oc Fem. (Saiki Kusuo no Psi-nan Fanfiction)
CapĂtulo 1.
[Comenzando con el pie izquierdo]
—¿Estás lista? Te daré un acercamiento hasta la escuela—me comentó mi padre mientras despeinaba mi cabello y me acompañaba hasta el auto.
—¿DeberĂa quedarme todo el dĂa? Supuesta-mente solo es la ceremonia de inauguraciĂłn—mencionĂ© haciĂ©ndome la desinteresada.
—Cariño, en japĂłn Ă©ste es un dĂa importante, te enseñarán tĂş salĂłn de clase y te presentarán a tus compañeros—explicaba mientras el semáforo cambiaba a rojo.
—¿Crees que mamá vendrá temprano hoy?—preguntĂ© tratando de no parecer decaĂda.
—Ella hace lo que puede pequeña, tal vez nos traiga una sorpresa cuando regrese—me respondiĂł mientras me veĂa sonriente.
Las puertas de una gigante edificaciĂłn escolar se hacĂan ver ante nosotros y centenares de estudiantes ingresaban hablando entre sĂ, algunos iban a sus salĂłn respectivos pero los de primer año se notaban nerviosos y desorientados.
—Aquà está bien—indiqué cuando estábamos en la entrada— Gracias por traerme papá.
Me despedĂ con un beso y lo vi alejarse, apretĂ© mi mochila con fuerza y suspirĂ© tratando de atrapar fuerzas.Â
—Todo irá bien...—me susurrĂ© para darme ánimos.Â
Los de primer año estábamos reunidos en el gimnasio mientras el maestro comenzaba a presentarse y a dividir lo salones. HabĂan muchas caras desconocidas y algunas personas resaltaban más que otras. De repente el chico frente a mĂ, un joven de cabellos crespos verdosos, cayĂł desmayado tropezando conmigo haciĂ©ndonos caer a ambos en un golpe sordo. Mi cabeza doliĂł un poco y una punzada hizo que casi me desmayara.
—¡Reacciona! No estás muerto, Âżverdad?—Un chico de corte extravagante comenzĂł a zarandear al otro muchacho. Me arrodillĂ© como pude y acariciĂ© mi cabeza con suavidad. Un joven de cabello rosa observaba todo sin reaccionar, todos alrededor parecĂan estar entre sorprendidos y asqueados. Â
—¿QuĂ© estás haciendo, Nendo? ¡LlĂ©venlos a la enfermerĂa!—exclamĂł un profesor acercándose alarmados hacia nosotros— Oye, Saiki, ve con Ă©l. Me preocupa que vaya solo.
El chico llamado Nendo cargĂł al peliverde y corriĂł de manera escandalosa a la enfermerĂa, el joven pelirosa se acercĂł a mĂ y me observĂł con detenimiento esperando que me levantara.Â
—No sĂ© dĂłnde está la enfermerĂa, disculpa—comentĂ© con el ceño fruncido mientras seguĂa sintiendo aquella punzada en mi cabeza.
El chico asintiĂł, parecĂa que entendĂa a quĂ© me referĂa y comenzĂł a caminar a la enfermerĂa, yo lo seguĂ a una distancia prudente mientras entrecerraba los ojos, las cosas parecĂan estar algo borrosas para mĂ.
—Oh, no hay nadie aquĂ—fue lo primero que escuchĂ© al llegar. El pelirosa me señalĂł una camilla y le agradecĂ con la cabeza mientras me dejaba caer y trataba de relajarme ante el bullicio.
De un momento a otro apareciĂł un maestro y despuĂ©s de algunas palabras que no logrĂ© entender vi el rostro del pelirosa fruncirse.Â
—Sensei...—susurrĂ© llamando la atenciĂłn de todos—Me duele mucho la cabeza, ÂżPodrĂa darme algo para calmar el dolor?Â
No entendà qué me respondió pero parecieron haberme ignorado, suspiré cansada y observé como llamaban a una ambulancia, algo al respecto de ser "cabeza hueca".
Se llevaron al peliverde y una pastilla habĂa aparecido en mi mano repentinamente, la tomĂ© con un vaso de agua que habĂa a mi derecha y me sentĂ mejor inmediatamente.Â
—Vaya, que buen medicamento...—comentĂ© asombrada por la desapariciĂłn de mi dolor.Â
Cuando me di cuenta no habĂa nadie a mi alrededor y una ambulancia estaba fuera de la escuela mientras se llevaban al joven desmayado y al pelirosa.Â
Minutos despuĂ©s la enfermera al fin habĂa hecho acto de presencia, le relatĂ© lo ocurrido y suspiro con cansancio.
—Matsuzaki-sensei suele ser muy impulsivo al tomar decisiones, ¿Cómo pudo llamar a una ambulancia e internar a dos estudiantes sin mà autorización?—exclamaba la enfermera con enojo haciéndome sentir levemente incómoda.
—Eso fue todo lo que sucediĂł, si me disculpa tengo que averiguar quĂ© clase tengo... —expliquĂ© como excusa para retirarme de ahĂ.
—Oh, yo puedo ayudarte con eso—afirmó sorprendiéndome—Tengo acceso al horario estudiantil, déjame y busco, ¿Cómo es tú nombre?
—Konoe Mai—observĂ© cĂłmo la mujer escribĂa mi nombre y la computadora revelaba mi informaciĂłn estudiantil. Eso podrĂa ser peligroso, cualquiera que supiera su contraseña podrĂa llegar a tener informaciĂłn confidencial de los estudiantes.
—Bueno, Konoe-chan tĂş salĂłn es el 1-2, suerte con tus clases, puedes visitarme cuando quieras—ella me ofrecĂa una sonrisa cálida, parecĂa agradarle de alguna manera, asentĂ y me despedĂ cordialmente.
CaminĂ© hasta mi salĂłn asignado, el ambiente del exterior se veĂa agradable y el cálido sol apaciguaba cualquier mal. PodĂa escuchar estruendos desde el pasillo, tal parecĂa que mi salĂłn de clase serĂa bastante animado.
—Todos siéntense—ordenó el maestro al entrar—Por hoy no se hará mucho, decidiremos los asientos y un representante de la clase, de aquà en adelante quiero que se esfuercen en obtener buenas calificaciones y no repetir el curso.
De manera repentina sacaron una caja gigantesca y le pidieron a toda la clase que sacaran un nĂşmero el cual correspondĂa al asiento que ocuparĂan.
—Teruhashi-san, escoge primero tú—gritaron todos los chicos al mismo tiempo.
—Oh, chicos... No podrĂa, alguien más deberĂa tener el honor—exclamĂł con una extraña humildad.
Fruncà el ceño confundida, ¿Ella estaba fingiendo bondad? Traté de alejar esos pensamientos de mi mente, es malo criticar a una persona sin conocerla.
—Tiene razĂłn, una diosa como Teruhashi-san no deberĂa rebajarse a cosas tal mortales como el azar—gritĂł un chico extasiado.
Rápidamente todos comenzaron apoyarlo y la peliazul terminĂł sentándose dĂłnde quiso sin tener que participar en la elecciĂłn. Las demás chicas parecĂan inconformes con la actitud de aquella chica pero no se atrevieron a recriminar nada para no tener a todos los chicos del salĂłn en su contra.
—¿Qué número te tocó Konoe-san?—preguntó el maestro.
Todos giraron su cabeza al ver que alguien habĂa elegido un nĂşmero. Se encontraba tan absortos en alabar a Teruhashi que no se percataron de la castaña que se habĂa levantado y tomado un nĂşmero de la balota.
—El 14 sensei—contestĂł la chica. La clase se habĂa sumido en un silencio extraño, todos observaban atentamente cada movimiento de la joven con asombro, como si fuera una obra teatral y aquella chica robara el papel protagonico.
—Es aquel al lado de la ventana—le indicó el maestro.
DespuĂ©s de sentarme las cosas continuaron con naturalidad, todos eligieron su asiento y Teruhashi tuvo que unirse porque una chica tomĂł el nĂşmero del asiento que ella habĂa elegido y no planeaba dárselo. Trataron de elegir un presidente de la clase pero al final un chico llamado Hairo Kineshi se postulĂł como voluntario y nadie lo contradijo.
El dĂa terminĂł con normalidad pero dos asientos quedaron vacĂos Ă©se dĂa en clase, un al final del salĂłn y otro al lado de Konoe.
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Los personajes, a excepciĂłn de la protagonista, son de la autorĂa del mangaka: ShĹ«ichi AsĹŤ. Esta historia es corta y podrĂa contener tergiversaciones de los contextos del anime, pero entre más random mejor.
Inicio: 19 de Marzo del 2020.
Fin: ??
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