“lo que estás sugiriendo, entonces” comenzó a decir al tiempo que entralazaba dedoss, las yemas de los izquierdos tocando los derechos. “es que, ¿qué? ¿que adopte una mascota?” a decir verdad, jamás se le hubiese ocurrido, pero era una buena idea; con su abuela fuera del pueblo y con una casa grande y sola, una compañía no le caería mal. “¿dónde puedo conseguir una?”











