Sometimes I wonder if you’ve ever cried over me,
but I’m almost certain you never have.
You always seem so at peace,
even asking me what it is that makes me so sad.

if i look back, i am lost
🪼
Today's Document
Noah Kahan
Lint Roller? I Barely Know Her

Andulka

2025 on Tumblr: Trends That Defined the Year
𓃗
will byers stan first human second
Monterey Bay Aquarium
hello vonnie
taylor price

Origami Around
sheepfilms

shark vs the universe
🩵 avery cochrane 🩵
noise dept.

Kiana Khansmith

seen from United Kingdom
seen from United Kingdom
seen from Ireland
seen from Russia
seen from United States
seen from United Kingdom

seen from United States

seen from United States

seen from Argentina

seen from Malaysia

seen from Türkiye

seen from United States

seen from United States
seen from United States

seen from United States
seen from United States

seen from United Kingdom

seen from United Kingdom

seen from Türkiye

seen from Türkiye
@sillysosadly
Sometimes I wonder if you’ve ever cried over me,
but I’m almost certain you never have.
You always seem so at peace,
even asking me what it is that makes me so sad.

Anya is live and ready to show you everything. Watch her strip, dance, and perform exclusive shows just for you. Interact in real-time and make your fantasies come true.
Free to watch • No registration required • HD streaming
Un sueño de mediodía
No es que sea mal agradecida y no es que no pueda tomar con calidez toda la luz de mis días
Colmada de bendiciones
No es que no lo mire
No es que sea fría o insensata o insegura
Solo a veces, a veces me pregunto si he elegido mal pero aún así yo amo
Tengo una hermana que deja a su novio en la entrada de la casa con un ramo de flores, cierra la puerta en su cara y sube a su habitación, él vuelve a buscarla
Y yo a tí, te miro fumando tus tabacos armados, luz de pantalla sobre tus ojos, dejándome ir
Y yo a mí me veo como el chico con el ramo de flores fuera de tu puerta
Pensé que había visto el amor en sus ojos, pero en realidad sólo era el reflejo de los mios.
Enamorarse solo ocurre una vez.
Voy a comenzar, tristemente, por quejarme
(de ocuparme me encargué ya por la mañana)
Pero sin todo este ruido en mi cabeza, ¿quién soy?
Sensata, jamás, menos aún para mantenerme tranquila...
La mitad de las cosas en mi vida están sospechosamente bien, empero, me siento agobiada, vacía, sin algo nuevo
Quisiera, más bien, quedarme en ser un misterio siempre para las personas y así jamás se aburrirían de mí
¿Es lo real o mi mente gritando?
El espejo que limpio dentro de mi cabeza y no me gusta ver , pero ahora, ahora sí
Ya ni siquiera un buen sueño me interesa, no recuerdo que es despertar, estirar los brazos y sentirse plena, y mis ojos secos, ya son más bien ventanas, sin calor que los vuelva vapor desde dentro para acobijarme por las noches entre un par de lágrimas
Qué raro se siente pensar así
Sin escribir hacia alguien más que a mí misma
Y todas las vidas que resolví, por falta de querer ver la mía
Aron Wiesenfeld - "Lost Track" (2018)

Anya is live and ready to show you everything. Watch her strip, dance, and perform exclusive shows just for you. Interact in real-time and make your fantasies come true.
Free to watch • No registration required • HD streaming
Otra noche más hoy.
Solo tengo conmigo un par de pistas en la mesa
(Ya lo tuve resuelto alguna vez) pero va y viene, lo veía venir, lo sabía y quiera que no, lo conozco
Me provoco solita un dolor de cabeza que me es innecesario y me pongo a pensar . . .
Me pongo las mismas melodías de fondo, salgo a caminar ahogada, un tanto sofocada, poco a poco y me pongo a pensar . . .
Me quedo dando vueltas en la cama, miro el foco, no sé, quizás baje por un té, cambiar de habitación en la misma casa, creer que es diferente, me pongo a pensar . . .
Ya no balbuceo, suscito con dicción mis palabras, otra conversación conmigo, otro autoconvencimiento poquito ciego, por ahora, bien
El chico con manos verdes
Tiene algo de bosque cuando duerme. Una rama en la sien. Un brote entre los dedos. Y yo, que apenas sé regar mis miedos, lo miro crecer en silencio.
Él no habla con las plantas. Las escucha. Les sopla la tierra con cariño, como quien limpia el polvo de una vieja herida. Las toca sin apuro, sin esa prisa torpe de los hombres. Y las plantas le responden: se enderezan, florecen, se abren como yo cuando me abraza.
Yo no entiendo de ficus ni de helechos, de trasplantes o raíces podridas, pero a veces me acerco al balcón y lo veo tan quieto, tan él, con una maceta entre las manos como si sostuviera un corazón que late verde y lo amo. Lo amo sin comprender su idioma de savias. Lo amo en esa calma que no tiene traducción.
El chico con manos verdes no le teme al otoño. No le teme a lo que cae. Acaricia las hojas secas como quien guarda cartas viejas, y las deja partir. No intenta retener lo que se va, solo poda.
Yo, en cambio, me aferro. Quiero entenderlo todo. Quiero retener su paz como si fuera mía, como si bastara tocar su hombro para enraizarme.
Pero él, él solo me sonríe y vuelve a su jardín de macetas rotas, de gajos que pelean por nacer, de esquejes que aún no saben si vivir vale la pena.
Y pienso: qué hermoso es amar a alguien que florece sin ruido. Qué regalo tenerlo cerca, aunque yo no sepa cómo se dice “te quiero” en lenguaje de suculenta.
A veces me acerco, le robo un tiesto, planto una semilla. No para imitarlo. No para entenderlo. Solo para estar más cerca de ese mundo suyo que huele a tierra mojada, a paciencia, a domingo de sol.
El chico con manos verdes es un poema que no escribí yo. Escrito por la lluvia, por los tallos, por el tiempo.
Yo solo lo leo cada día. Y florezco, aunque no se note.
—Sofía