Negó con la cabeza, haciendo esa mueca con la boca típica suya, que decía "No tengo ni idea de qué me estás hablando". Tampoco tenía idea de qué tendría que haber visto; se encogió de hombros, probablemente el joven estaba enfermo o algo por el estilo. — ¿Vos viste algo? —pregunto tranquilamente, mirando al castaño con curiosidad.
Tardó un poco en procesar lo que le dijo. —¿Vos...? ¡Ah, vos! —Negó lentamente y se rascó la cabeza. No estaba acostumbrado a acentos de otros países—. ¿Eres argentina? Y... Bueno, me pareció ver a alguien. Seguro que fue un perro, o un ladrón, o algo así —Terminó torciendo los labios, y murmurando. Sabía que no había sido un perro, pero no quería quedar como un completo loco.









