Cansada, llevaba casi una hora pegada de alguien que no deja de hablar sobre como consiguió su tercera casa y de negocios que, a juzgar por el entusiasmo con el que los describía, no tendrían futuro. ¿Era un empresario inglés? ¿El embajador de algún país de oriente? A esas alturas ya ni siquiera lo tenía claro. Había dejado de prestarle atención desde el momento en que su padre los presentó. Y si bien conocía a su progenitor, no le había presentado a un inversionista, le había presentado una propuesta de matrimonio con traje italiano, la primera de ( suponía ) muchas. ¿Acaso no la conocía? sería muy complicado que cediera ante la corona, para eso estaba elle heredere.
' ¡Oh, por Dios, aquí estabas! Llevo toda la noche buscándote ' exclama con más optimismo del necesario, digna actuación de Oscar.