"Allí estaba, bajo el tilo, que de chico había sido al mismo tiempo meta y límite de mis paseos. ¡Qué distinto! En aquel entonces, con una despreocupada inexperiencia, me sentía ansioso de entender ese mundo desconocido que suponía iba a estimular mi corazón [...] ahora vuelvo de ese mundo ancho y, ay, amigo mío, ¡con cuántas esperanzas frustradas, con cuántos planes destruidos!
Recordé los alborotos, las lágrimas, las congojas, los temores que padecí [...] no di un solo paso que no me trajera recuerdos."
Las penas del joven Werther, J. W. Goethe














