Nice fangs bro do you wana make out I mean make out I mean make out i mean make out sorry i mean make out i mean ma

❣ Chile in a Photography ❣
2025 on Tumblr: Trends That Defined the Year
Game of Thrones Daily


Origami Around
Jules of Nature

JVL

blake kathryn

izzy's playlists!
I'd rather be in outer space 🛸
Stranger Things
Sade Olutola
Aqua Utopia|海の底で記憶を紡ぐ
d e v o n

#extradirty

tannertan36
Xuebing Du
let's talk about Bridgerton tea, my ask is open

if i look back, i am lost
noise dept.
seen from United Kingdom

seen from United States

seen from Türkiye
seen from United States

seen from United States
seen from Malaysia

seen from United Kingdom
seen from United States
seen from United Kingdom
seen from Germany
seen from Malaysia

seen from Hong Kong SAR China

seen from Norway

seen from Australia

seen from Türkiye

seen from United States

seen from Malaysia
seen from United Kingdom

seen from United States

seen from Australia
@secretgcrden
Nice fangs bro do you wana make out I mean make out I mean make out i mean make out sorry i mean make out i mean ma

Anya is live and ready to show you everything. Watch her strip, dance, and perform exclusive shows just for you. Interact in real-time and make your fantasies come true.
Free to watch • No registration required • HD streaming
"i would die for you" this, "i'd walk through fire for you that"
what about "i'd live for you" romances? what about "i never thought i'd be worth the work it would take to piece myself together"?
what about "i don't believe i'm worth it, but for you i'll try"
La vida continuaba. No había nada más simple, ni devastador. Frodo observaba a los demás en la Comarca como cegado por un velo invisible, sintiendo un muro entre él y el resto, como si el Anillo se hubiera llevado algo esencial en su corazón. Durante las noches, tenía pesadillas. A veces soñaba con el Anillo. Intentaba disimular estas dificultades con sus primos y con Sam, después de todo, ¿No habían sufrido lo suficiente? Y todos lucían mejor ahora que llevaban un tiempo en casa, ¡Incluso Sam se había animado a bailar con Rosie en la taverna! Aquel recuerdo era lindo y triste en ambas partes.
Frodo contempló la taza de té que había servido horas atrás. La había olvidado mientras escribía, y ahora estaba helada. Suspiró, bastante fastidiado con su propio descuido, y se asomó a la ventana, y de inmediato sonrió. Como estaba abierta, solo tuvo que alzar la voz. “Sam.” dijo, entre risa y espiración. “¿Qué estás haciendo en el jardín?” desde que regresaron, Frodo había sido muy claro en que ya no necesitaba un jardinero. Sam no era su empleado desde que la Compañía del Anillo se había disuelto. Aún así, no encontraba en él sentirse molesto por verlo rondar las flores que había elegido desde hace mucho tiempo. // @autvmnus
abbacchio:
Por costumbre, su primer instinto fue rodear el mostrador para atravesar la puerta que asumía llevaría a la zona de trabajadores, pero se detuvo en su andar, en seco, mirando sobre el hombro a Bucciarati. Otra vez las miradas estaban en él, atentos a si habría problemas. Sonrió despectivo. ¿Querían verle caer en la miseria una vez más? ¡Quizás que rumores iban! No le importaba. Se volvió hacia Bruno, asintiendo. “Si no es mucho problema”, aunque no sabía de qué hablarle a Narancia. Pensó en corregirse, decir que tenía ningún tema con el chico, sólo quería saber de su paradero, pero la idea del exterior no le venía bien. Allí dentro, por muy cliché que sonase en su mente, era acogedor. No era el lugar en sí, no. Entraron un par de clientes, y Abbacchio siguió en su lugar, esperando que Bucciarati volviera a estar desocupado. Cuando la última persona fue atendida, carraspeó. “¿Dónde está la bodega?”
Bruno arriesgó una mirada hacia el otro hombre, entre confundido y curioso. “No es problema.” juró, siendo interrumpido en sus cavilaciones por un par de clientes. Les atendió como siempre, era justo esa familiaridad y calidez lo que hacía que la gente regresara siempre... y lo que mantenía su doble vida tan oculta. Nadie podía sospechar de él. Excepto, quizás, el hombre que esperaba a que la gente dejara de hablarle. Podía sentir su fuerte presencia a su lado, su mirada en su nuca. “Te mostraré.” hizo una señal para que lo siguiera, pasando a la zona que era exclusiva al personal, el inventario, y finalmente una puerta disimulada entre tantas cosas. “Aquí es.” por primera vez en mucho tiempo, se sintió incómodo. No sabía qué hacer o decir ahora, toda esta situación era nueva. Carraspeó. “Bueno... regresaré al frente. Avísenme si necesitan algo.”
hakkai:
Hakkai sonrió, moviendo sus brazos en un alegre vaivén para saludar. En cuanto la puerta se abrió, entró de inmediato, como si fuera su propio hogar. ¡Qué lugar tan caótico pero acogedor! Recordaba tanto a Mana como Luna más pequeñas, corriendo por la casa, gritando mientras jugaban, y recordó pensar ¡qué extraño! Porque en casa todo era silencio, sólo existía el ruido cuando algo malo pasaba… Ahí estaba Mitsuya, con su estilo impecable. “¿Cómo estuvo, Taka-chan? ¿Me extrañaste?”, preguntó entusiasmado, sentándose en el sofá con sus piernas cruzadas. Sacó su teléfono, cuidadoso de que Mitsuya no viese su fondo de pantalla. Buscó en la galería hasta dar con lo que quería mostrar. “El otro día con Yuzuha intentamos hacer un pastel. Takemichi lo probó, dijo que estaba muy dulce, pero Mikey lo devoró. Fue una pena que no estuvieras ahí, pero puedo hacer otro mejor para Taka-chan”, seguro a Yuzuha le gustaba la idea. Habían agarrado el gusto por la cocina como forma de ahogar un rato los pensamientos, pero ya era agradable.
Mitsuya metió las manos en los bolsillos de su chaqueta, encogiendo los hombros. “Los extrañé a todos.” se sinceró, sobrecogido también por la cálida bienvenida. Podía ser el tiempo lejos de casa, pero podría jurar que Hakkai estaba incluso más alto y apuesto que antes. Sus facciones comenzaban a notarse más agudas, menos de adolescente. Su corazón dio un vuelco, disimulado todo esto a la perfección mientras miraba la fotografía que el chico le mostraba. “Luce bastante bien, ¿Qué sabor era?” sonrió. “Era de esperarse con Mikey. Supongo que me sorprende de Takemichi... ¿Acaso lloró después?” bromeó de buena gana. Aquel chico se había vuelto en un gran amigo. “Creo que eso me gustaría, pero solo si no te quita mucho tiempo.”

Anya is live and ready to show you everything. Watch her strip, dance, and perform exclusive shows just for you. Interact in real-time and make your fantasies come true.
Free to watch • No registration required • HD streaming
leonne:
El músico alzó las cejas con una mueca en sus labios, pensando en la sangre. Bien, no era una respuesta que esperaba, pero tenía sentido. Las leyendas siempre tenían un grano de verdad, pero el paso del tiempo tendía a exagerar lo que ya no era. A lo mejor, de cierta forma, conseguirían atraer uno sin la necesidad de sangre. Oh– Podía estar exagerando él mismo. ¿Y si una gota bastaba? Un corte pequeño en el dedo. El baile de Cordelia le hizo pensar en la dulce voz de Kate Bush, bailando libre en Wuthering Heights. Sonrió. Su atención pasó a los árboles, deteniendo sus dedos sobre las cuerdas, mirando con atención. ¿Era una figura? No, parecía un niño, al menos en estatura. Su cabeza era enorme, incluso su cuerpo demasiado grueso para ser un niño. Los miraba con atención, a la defensiva. No lo culpaba. “¿Hola?”, pensó en levantar la mano a forma de saludo, pero podía tomarlo como señal de ataque. Miró a Cordelia, ella era la experta.
Cordelia estaba tan sorprendida y emocionada que apenas cabía de sí misma. Era la misma sensación que aquella vez que había visto a una tarántula colorida en el jardín, más grande que su mano y más hermosa que otra araña que hubiese visto hasta ahora. No salió de su estupefacción hasta que escuchó la voz de Leonne, ¿Dónde estaban sus modales? “Hola, amigo.” dijo en un tono amable, incapaz de contener su emoción. “No te haremos daño, ¿Está bien si nos acercamos?” al decir esto, dio un paso al frente. La criatura retrocedió, más no escapó. Hizo contacto visual con ambos, y cuando la chica intentó avanzar nuevamente, se quedó quieto. Una vez que estuvieron a menor distancia, más dentro del bosque, mostró puntiagudos dientes, soltando una especie de silbido, similar a un gato a la defensiva.
i sincerely believe that “slut” is the greatest trait u can give a male character but they need to be pathetic and cringe fail about it
hakkai:
Hakkai metió sus manos en los bolsillos de su chaqueta, aceptando volver antes de las diez de la noche a casa. Yuzuha seguía tratándolo como un bebé y, bueno, era el bebé de la casa. Sonrió, negando con la cabeza. Ahora que Taiju estaba lejos de casa, podía iniciar una vida más tranquila con su hermana. Si bien aquello era parte de su alegría, también estaba contento de que vería a Mitsuya. Éste último volvía de un corto viaje a la playa con sus hermanas. ¡Lo había extrañado! Pero las fotos que le enviaba todas las noches eran estupendas. Taka-chan sí tenía todo el perfil de un modelo. Además, su estilo era de los mejores (aunque todo se veía bien en él). Se paró frente a la casa, inhalando aire antes de llamarlo.** “¡Taaakaaa-chaaan!”**, gritó hacia su ventana. Tocar la puerta era una opción, pero debía hacer una buena entrada, ¿no? / ☆ @secretgcrden
El viaje a la playa había sido tan necesario como agotador. Mitsuya estaba contento de haber tenido la oportunidad de llevar a sus hermanas a un sitio tan bonito, alejado de la mayor parte de la gente pero no menos interesante. De tener más dinero y tiempo libre, probablemente habría alargado las vacaciones. Sin embargo, aquello era un lujo que simplemente no podía permitirse ahora mismo. Suspiró, su dedo balancéandose entre una letra y la otra sin llegar a enviar el mensaje a Hakkai. Le había enviado fotos, algún comentario, pero no lograba expresar nada más. Luna asomó la cabeza, intentando espiar, pero Mitsuya fue más veloz. “¿Qué estás haciendo?” preguntó ella con una media sonrisa. “Nada. Ver la hora.” mintió. Por su parte, Manna luchaba contra las ganas de dormir. Y cuando finalmente estaban instalándose, reconoció el grito que lo llamaba. Sus hermanas rieron, pero Mitsuya negó levemente con la cabeza. Se asomó a la ventana, indicando que abriría la puerta. “Hey.” saludó.
shiza:
“Contigo haciendo trampa”, rodó los ojos. Su propia forma de engañar era más sofisticada, requería otro experto para atraparlo y, si bien no lo admitía en voz alta, Joseph era un excelente tramposo (además de luchador). Lo que antes veía como una tontería de su antepasado casi muriendo por Jonathan Joestar, ahora tenía perfecto sentido. “Jojo, eso no es muy gentil de tu parte. ¿Por qué tendría que venir una dama a buscarme? Al contrario, yo he de ir a ella”, era muy tarde para conseguir flores, pero en la mañana encontraría alguna rosa para dejar en su despedida. “Sé que soy muy famoso entre las mujeres, pero ella está haciendo su trabajo, no me gustaría que tenga problemas por mi culpa, pero la entiendo”, Caesar reconocía su popularidad, la disfrutaba, incluso. “Pensaré en un color, si adivinas, quizá piense en aceptar alguna propuesta tuya”, terminó de cambiar su ropa por un pijama, acomodándose sobre las mantas. “¿En qué color pienso?”, el colchón no era la mejor calidad, pero para su cansado cuerpo se sentía como las nubes.
Joseph hizo un sonido involuntario, una mezcla entre gruñido y ofensa. Cuando Caesar se comportaba de aquella manera era como si estuviera presionando todos los botones que le provocaban sentirse profundamente molesto. Rodó los ojos de manera exagerada, en caso de que hubiera duda alguna acerca de su opinión al respecto. “¿Entiendes qué?” se quitó los zapatos. “¿Lo molesto que eres?” Joseph aún recordaba su primera impresión de Caesar -- un muchacho mujeriego, exagerado, y aún sentía su sangre hervir al recordad cómo miraba a las chicas, y rozaba sus labios, y las atrapaba con la mirada... “Hm.” La propuesta no era mala, pero conociendo al chico, tal vez existiría alguna trampa. Mientras pensaba en su respuesta, se quitó la ropa hasta quedar en interiores, pues normalmente dormía de esa manera. “Amarillo.” decidió. A Caesar le gustaban los girasoles, tenía sentido, ¿No? Era el color asociado con el sol, y el color de su cabello. Carraspeó. “Y ahora dirás: ¿Cómo lo adivinaste? Tal vez te conozco mejor de lo que crees.” más confiado de lo que realmente se sentía, Joseph tomó asiento en el borde de la cama, apenas tocándola.
clingy bf

Anya is live and ready to show you everything. Watch her strip, dance, and perform exclusive shows just for you. Interact in real-time and make your fantasies come true.
Free to watch • No registration required • HD streaming
shiza:
Con agilidad golpeó el bolso hacia un costado, apoyándose sobre su codo en la cama. Tenía una mirada astuta, la sonrisa justa para entrar en los nervios de Joseph. “Y ya tienes una de repuesto, así que no veo por qué debería ser tuya”, negó con la cabeza. Su lado racional le decía que aceptar la manera justa de Joseph era un desperdicio, ya había ganado la cama, pero su orgullo Zeppeli era más fuerte. No iba a perder frente a Joseph, sobre todo porque podía ver sus estúpidas trampas y, honestamente, él tampoco jugaba limpio, pero Joseph no tenía que descubrirlo. “¿Qué tienes en mente? ¿Un juego de cartas?”, entrecerró sus ojos, sentándose en la cama, todavía negándose a dejarla libre. “La verdad, Jojo, creo que estás siendo mal perdedor. ¿No puedes admitir que llegué primero?”, molestó. Se levantó para buscar un pijama en su maleta, las horas de viaje las sentía en su cuerpo. Quería estar completamente despierto cuando volviera a ver a sus hermanos.
Joseph ignoró el hecho de que, tal como el otro había señalado, ya tenía una mano metálica que reemplazaba aquel miembro perdido. Era un truco bastante sucio, y en realidad no le causaba tanto conflicto - la mayor parte del tiempo - pero le ayudaba cuando necesitaba salirse con la suya enfrente de Erina o Speedwagon.... esto no parecía funcionar con Caesar. Hizo una mueca. “No, ya hemos jugado cartas y sabemos cómo termina eso.” con ambos peleados, haciendo trampa. “¿Un juego de fuerza? O podríamos apostar cuánto tarda la chica de recepción en venir a verte.” rió, pero eso no le causaba gracia en absoluto.
Vento Aureo • 1600 AU (JJBA) 🇮🇹⚜
Bruno Buccellati × Leone Abbacchio
(Reference: Henry John Stock "The kiss" (1894)
abbacchio:
No necesitaba leer más en la situación para saber que Narancia haría caso a lo que dijera Bucciarati, el chico tenía una mirada llena de admiración en los ojos, tocado por la caridad del mayor. En otra ocasión, Abbacchio estaría alerta de la situación: demasiada caridad sin esperar algo a cambio. Se removió en su lugar, separando las piernas y casi recostándose en la silla. Su posición no quería decir que no estuviese listo para atacar. Sintió la mirada de Bucciarati encima, pero no respondió a ella. No necesitaba su caridad, ni contar su historia de vida a un desconocido. ¿Qué ganaba Bucciarati con ser tan amable? Tarde o temprano alguien se cruzaría en su camino para traicionarlo. Y, sobre todo, porque no sentía que fuese una historia digna de contar. “Vamos, Narancia”, tomó al chico por el brazo, dando una última mirada, intrigada, en dirección a Bucciarati.
✧ ✧
Los pasos de los días eran iguales, consistía en ser mirado con alarma por parte de los guardias, y sentir el peso de la culpa comiendo su corazón. Lo merecía, de todos modos. El día era caluroso junto al suelo de tierra que ensuciaba sus botas. Un extraño día de calor. Narancia debía andar por las calles, pero no lograba encontrarlo en los lugares habituales. ¿Dónde demonios estaba? Su última parada fue la panadería de Bucciarati. Desde fuera no veía rastro de Narancia. Abrió la puerta, ignorando las miradas. “Bucciarati”, llamó. Se dijo que serían un par de preguntas. “¿Has visto a Narancia?”, fue directo al tema. El chico sabía cuidarse, pero ese estúpido lado de él seguía humano. No sentía, sacaba nada bueno con sentir.
Su rutina había sido alterada ligeramente después de aquel día en el puente. Uno pensaría que le sería difícil acostumbrarse a un par de manos extras ayudando, a unas risas en la cocina mientras cerraba la panadería, pero lo cierto es que sentía como si algunas cosas tomaran su curso natural. Lo cual, por supuesto, era aterrador. Bruno era incapaz de mantenerse al margen de las cosas, y le costaba mantener un equilibrio entre su secreto y las constantes visitas de Narancia, en las que, un par de veces, también estaba presente Fugo. Alzó la mirada, le sorprendía ver a Abbacchio mientras tenía clientes, le daba la impresión que no deseaba ser visto. “Buen día.” saludó con cortesía, y aquello pareció apaciguar la curiosidad de la gente, o por lo menos los obligó a disimular la curiosidad. “Está atrás, en la bodega.” Narancia insistía en ayudar, así que Bruno le había dado una tarea simple, esperando que el chico no se hiciera daño en el proceso. Limpió una mancha inexistente en el mostrador. “¿Deseas hablar con él?”
baji:
Dejó atrás su amplia sonrisa, dientes al descubierto, que dedicaba al gato para levantar la mirada hacia su dueño. “¿Si conozco a Peke J?”, el minino levantó sus orejas, reaccionando al nombre. Baji rascó el cuello del gato mientras continuó. “Claro que lo conozco, tengo mi ventana abierta todo el día para que pueda entrar y salir como quiera”, no tenía miedo de los intrusos. Era bien capaz de golpear a cualquier idiota. Llevaba su segunda suspensión del año por pelear con otros alumnos, pero ahora que volvía a clases tenía prometido pasar de curso y comportarse, todo fuera por su mamá. “¿Es tuyo, entonces? Debes vivir aquí, porque si no este chico se está dando un buen viaje para llegar hasta mi”, sonrió al extraño. Ya le agradaba por el simple hecho de que, a simple vista, notaba que era bueno con los animales. Nadie de mal corazón podía tener un gato tan consentido como Peke J. “¿Te gusta el peyoung yakisoba? Mi mamá hará un poco ahora”, la invitación también incluía a Peke J. “¿Quieres comer? Igual tengo comida para él”, subió unos escalones, esperando la respuesta del chico. Mantuvo su sonrisa, mostrando que no tenía intenciones de pelar con él (al menos que fuera necesario). Nunca estaba demás tener algún amigo cerca. Y, sin esperar, escuchó pasos apurados detrás de él. “¡Tú, bastardo! ¡¿Creías que podías irte sin más?!”, el mismo sujeto de antes le señaló, todavía con su mejilla morada por el puño de Baji. Baji se dio vuelta, su expresión cambiada. “¿Eh? ¿No fue suficiente que un adolescente te pateara el trasero?”, dejó la bolsa en el suelo, cerrando sus puños. Ahora, su sonrisa de seguridad y peligro era evidente. Con un solo puñetazo el tipo cayó al suelo. “Ahora lo notará– Tch”, hablaba de sus nudillos. Si nadie le decía algo a su madre, podría ocultar la pelea.
Chifuyu no salía de su sorpresa, más allá del desconocido y esta peculiar situación, le parecía sumamente increíble que el gato sólo respondiera a un nombre que él no había logrado adivinar. “Peke J.” repitió, mirando al gato reaccionar como nunca lo había hecho. Quizás aquello le causaría risa más tarde. Ahora mismo, parte de su atención estaba en el chico y aquella sonrisa suya que le provocaba quedarse sumamente quieto... como un gato sorprendido, considerando si la persona enfrente de él era confiable o no.
Chifuyu no confiaba fácilmente en las personas, todos tenían motivos ocultos y traicionaban fácilmente, Sin embargo, no podía negar la curiosidad que sentía por el otro chico. ¿Qué clase de persona se portaba así de bien con un gato desconocido? “Pues...” miró a Peke J, y luego al chico, y asintió. “Está bien.”
La escena que ocurrió después no era desconocida a sus propias experiencias, pero era una sensación peculiar verlo como un tercero en escena, a decir verdad. Chifuyu dejó a Peke J en el piso, y el gato subió unas escaleras, esperando a los otros dos. “Ese fue un buen golpe.” reconoció. “No lo reconozco, ¿Es de otro distrito?” se refería al tipo en el piso, al que miró con desdén para concentrarse en los nudillos del chico. “Puedes pasar a limpiarte a mi casa antes de ir con tu mamá.” Hey, ¿Por qué le estaba ofreciendo ayuda?
ash:
Apoyó su mentón en su mano, sonriendo al ver el rubor de Eiji. El color le venía bien en sus mejillas, le hacía ver tierno: puro. Alguien que sí tenía toda una vida de éxitos por delante, alguien que no debía involucrarse en su caos. No, eso estaba en el pasado. Acá en Japón nada pasaría, no quedaban enemigos que le siguieran. Negó con la cabeza, intentando enfocarse en el tema de Buddy. “No lo creo. Te verá a ti como el dueño, Eiji. Yo sólo seré quien le malcría cuando pida un trozo de carne o me mire con ojos de cachorro cuando lo regañen”, sabía muy bien lo del chocolate. Jamás le daría un trozo a Buddy. “O puedes ir por galletas para perro, aunque dicen que son mayormente grasa. Hey, las puedes cocinar tú. Con avena, manzanas. Incluso con ew”, ¿cómo les podía gustar la calabaza? La sola idea de ver una cerca le desagradaba. “Con lo que sea”, estiró sus brazos, terminando de comer. Hoy él haría los platos. “¿Ya estás? Déjame lavar a mí, tú ve a ponerte presentable para Buddy”, revolvió el cabello de Eiji, atreviéndose a dar un rápido beso en su cabeza. El olor de su cabello era reconfortante, no porque fuera un olor favorito, sino porque pertenecía a Eiji.
“Es una buena idea.” dijo Eiji, riendo levemente, suponiendo que aquel ew se debía a las calabazas que Ash detestaba. “Oh, ¿De verdad?” Ash ayudaba en casa, no debería sorprenderle tanto, pero agradecía el gesto. “Estoy algo nervioso.” admitió. “¿Crees que es tonto?” seguramente a Buddy no le importaba cómo iba vestido, daba igual si usaba una camisa o la otra, pero Eiji sentía que era una ocasión especial. No sólo por Buddy, si no porque Ash estaba ahí con él. Se tomó unos minutos para decidir un conjunto, intentando no dejarse llevar por sus propias inseguridades. Un vistazo en el espejo, y asintió para sí mismo. “¿Llevamos todo lo necesario? Llaves, identificación...” enumeró las cosas, sus manos temblando levemente.

Anya is live and ready to show you everything. Watch her strip, dance, and perform exclusive shows just for you. Interact in real-time and make your fantasies come true.
Free to watch • No registration required • HD streaming
bokuto-san:
¡Los campamentos eran los mejores! Podía practicar y mejorar sus habilidades para ser el mejor de los mejores todo lo que quisiera. Además, significaba encontrar a los cuervos (¡qué importaba ese roñoso gato de Kuroo!) y, entre los cuervos, estaba el cuervo elegido para ser su aprendiz: Hinata Shoyo. ¡Cuando alguien alabase sus movimientos, entonces estaría alabando a Bokuto! Tenía demasiada emoción para dormir. Los entrenamientos partirían en la mañana, a primera hora, porque los profesores se negaban a dejarlos empezar a las once de la noche, sobre todo cuando no llegaban todos los equipos. Insistió a Akaashi para que practicase con él, pero luego de una hora Akaashi comentó que era necesario dormir. Y, entonces, Bokuto parecía un búho con sus ojos bien abiertos mirando el techo, girando de un lado a otro, conversando a todos los que querian dormir. ¡Argh! Hasta Akaashi se había dormido después de decirle que fuera a correr con cuidado alrededor de la escuela. Silbaba despacio, mirando los árboles y los edificios, no esperando encontrar una sombra pequeña al otro lado de las ventanas, allí en el pasillo. Bokuto corrió hacia la puerta, ignorando sus propios pasos fuertes y su voz, alegre, llamando al colorín. “¡Hey, hey, hey! ¡Hinata!”, levantó sus brazos, corriendo feliz hasta al cuervo, esperando que le chocara esos cincos. / ☆ @secretgcrden
Después de haber colmado la paciencia de todos, Hinata se había resignado a correr por el lugar para estirar las piernas, pensando en todas las cosas que deseaba practicar más tarde. Quizás podría convencer a Kageyama...
Escuchó una voz inconfundible y sus ojos se iluminaron por completo, el cariño y admiración que sentía por el otro chico eran evidentes. Sin embargo, no era como que Hinata pretendiera ocultar sus sentimientos al mundo, todo lo contrario. “¡Bokuto-san!” exclamó con una gran sonrisa, acercándose al chico para chocar su mano con la de Bokuto, sin sentirse tímido ante la fuerza del contacto. “¡Estás aquí!” y sí, era evidente, pero no podía evitar la emoción que lo invadía. “¿Cuándo llegaste? ¿Quieres jugar un rato?” Hinata estaba de puntas, y casi tropieza antes de recuperar el equilibrio.
shiza:
Su conquistadora mirada sí hacía magias, incluso sonreía mostrando lo mejor de sus rasgos, atreviéndose a señalar el bonito color de ojos de la dama que atendía. “Por favor, sé que puedes encontrar alguna habitación extra, incluso el cuarto de utilidades vendrá bien”, apoyó un brazo en el mostrado, inclinándose levemente hacia la chica. “Oh, pero si llega a enterarse, diré que yo mismo pedí el cuarto. Además, ¿quién podría regañar a un rostro tan lindo?”, respondió. Es que debía ser una broma, de todas las posibles opciones -ni era fecha de fiestas-, la única que quedaba era una habitación con cama matrimonial. ¿Cómo iba a compartir cama con Joseph? No quería pensar en los olores, o lo estúpido para dormir que debía ser, seguro todo babeado y desparramado sobre la cama. Necesitaban descansar. Suspiró, aceptando las llaves. Ya, JoJo pagaría el cuarto. Miró de reojo a Joseph, dando una sonrisa a la chica antes de hacerse a un lado. “Tú eres el problema”, contestó, haciendo girar la llave en su índice. “Vas a dormir en el suelo, o en el sofá. Lo que haya en la habitación”, tomó su parte del equipaje antes de subir al tercer piso. Abrió la puerta, dejando las maletas a un costado, se tiró a la cama, aplicando dominancia. “Llegué primero, es mi viaje de reencuentro, yo duermo aquí”, sentenció.
Joseph tomó nota de las mejillas sonrojadas de la chica, y la tonta expresión en el rostro de Caesar, y decidió que no quería saber qué clase de intercambio acababan de tener. ¡Ugh, cómo le molestaba cuando el chico se ponía a ligar con las chicas! Además, todo lo que les decía eran estupideces. Frunció el ceño, formando un puño con una mano. “¿Qué estás diciendo?” forzó una risa, pero su amigo ya iba varios pasos delante de él. Tras echarle un vistazo a la habitación, sus ojos se posaron en la figura del chico. Después, cayó en la cuenta que se había quedado mirando, así que le lanzó su bolso con fuerza. “Ni hablar, yo soy el que perdió una mano, ¡La cama debería ser mía!” discutió. “En todo caso, deberíamos decidir esto de manera justa.” lo cual quería decir que ya estaba pensando en hacer trampa para quedarse con la cama.