Los verdaderos creyentes en una causa a menudo se comportaban de una forma perjudicial para sí mismos, porque esperaban que los demás comprendiesen el acierto de su causa si la exponían con la suficiente claridad. Como resultado, revelaban siempre su mano y no podían comprender por qué los demás se aliaban contra ellos.
Ender en el Exilio, Orson Scott Card (via tehagouncroquis)
















