|Jhon Salta Por Primera Vez|
Nota del autor: el título es sólo una metáfora, no debe ser tomado de forma literal, espero que disfruten este one-shot.
— ¡El supertunek es solo una plaga que hay que eliminar, alguien que debe ser asesinado! — comentó un tunek del pueblo del sur, siendo apoyado por los demás residentes de aquél lugar; todos estaban de acuerdo en la idea de asesinar sin piedad al supertunek Wilker Morrison por sus interminables crímenes y destrozos.
En ese mismo lugar se encontraba pasando por ahí el tunek híbrido (tunek mitad humano, mitad cerdito) Jhon Wilson, el cual escuchaba todas las quejas de sus compatriotas en silencio; se notaba algo molesto por estas mismas quejas, si bien Wilker había cometido cosas graves, no había la necesidad de matarlo, Jhon cree que el supertunek puede cambiar, redimirse, corregir sus errores.
Afortunadamente logró encontrarse con alguien que estaba buscando, se trataba del tunek albino (tunek mitad humano, mitad ficha de juego) Thomas Infante, este estaba regresando del turno de noche, y estaba claramente cansado; por un instante Jhon dudó en lo que quería hacer, sin embargo, el tunek albino se dio cuenta de su presencia. — Ah Jhon... ¿Cómo estás? ¿Necesitas algo?
— Sí, pero estás cansado, así que volveré en otra ocasión... — Jhon estaba a punto de retirarse, pero la voz de su antiguo amigo/maestro (que ya estaba en sus 30) lo detuvo. — No seas ridículo, siempre tengo tiempo para escucharte, incluso si estoy cansado.
Por un momento Jhon cerró la boca, estaba pensando en las palabras correctas para dirigirse a su amigo; estaba dudoso, cosa que fue notada por el mayor, segundos después el tunek híbrido decidió comenzar a explicar su inquietud.
— Recientemente he escuchado las palabras de todos nuestros iguales... y la verdad es que estoy en completo desacuerdo. Entiendo que Wilker está siendo un desgraciado en estos momentos, pero no creo que sea su culpa, siento que podemos perdonarlo, hacerlo razonar, hacer que vuelva a ser un buen hombre, no sé que opinas tú... — y como si los demás tunek hubiesen escuchado sus palabras, todos callaron de repente, para mirar con malos ojos al tunek híbrido, lo juzgaban, lo despreciaban por pensar de esa manera, incluso algunos comenzaron a murmullar cosas sobre él. Jhon se sentía avergonzado, humillado, pequeño...
Thomas por su parte miraba a su alrededor con una mirada irritada al darse cuenta del sufrimiento que estaba recibiendo su amigo en ese momento, y pedía a gritos su apoyo, lo entendía; por lo que ordenándole al menor que esperase unos segundos, entró a su casa, saliendo de esta con algo en sus manos. — No te culpo por pensar así Jhon, de hecho, en cierto modo yo me siento igual, pero dadas las circunstancias, nuestra población se siente temerosa por esta situación.
El tunek híbrido bajó un poco la mirada para ver lo que tenía el tunek albino en sus manos, se trataba de un kimono de color rojo, era muy bello el diseño; sus ojos se maravillaron al ver esta prenda. — Tanto humanos como tunek somos diferentes. Pero creo que a fin de cuentas eso es algo bueno, ambas razas tiene algo que la otra no tiene, y debe llegar el momento en el que estas dos razas convivan entre sí — la voz del tunek albino se mostró comprensiva e incluso tranquilizante; Jhon en esos momentos sintió como si le hubieran quitado un enorme peso de encima.
Jhon se sorprendió al ver que Thomas estiró los brazos hacia su dirección. — Le pedí a un sastre hace mucho tiempo que te hiciera este kimono, tómalo como un regalo de mi parte, te lo mereces — el tunek híbrido sin perder mucho tiempo, agarró emocionado la prenda y se la puso con cuidado, le quedaba al toque, se sentía feliz, pero todavía se mostraba inquieto, por lo que con cierta seriedad le preguntó a Thomas lo siguiente.
— ¿Por qué soy tan diferente a ese pensamiento?
— Tú todavía conservas algo que tanto humanos como tunek perdieron hace mucho...
Al escuchar eso, Jhon sintió como si el tiempo se hubiera detenido; quería hablar pero dejó que Thomas terminase su mensaje motivador. — Tú tienes una capacidad de no rendirte jamás, incluso cuando te mandan al suelo varias veces, te sigues levantando, siempre estás dispuesto a ayudar a otros, incluso si te desprecian al rato; nunca recurres a la violencia, y eso es algo de admirar.
Algunos de los tunek que escuchaban la conversación desde lejos, se mostraban disgustados con estas palabras, otros simplemente les parecía indiferente, pero otros al ver al muchacho con ese kimono rojo, sintieron una leve esperanza, sentían que detrás de aquél color rojizo aguardaba un símbolo de esperanza. — Tú puedes dar esperanza al mundo, una esperanza con la cual podrás hacer un gran cambio en todo el mundo, un cambio que podrá hacer un bien mayor — continuó diciendo Thomas con un tono de voz más tranquilo y orgulloso al ver las expresiones faciales que estaba formando el menor en ese momento.
El corazón del tunek híbrido se enterneció al escuchar eso de parte de Thomas, pero aún seguía dudando de sí mismo, por unos segundos bajó la mirada para encontrarse con sus manos, las cuales se abrieron para darle al tunek híbrido una mejor vista de estas. — Definitivamente te has vuelto más fuerte que yo, y estoy orgulloso por eso, puedes incluso volverte aún más fuerte — explicó Thomas con una leve sonrisa en su rostro, haciendo que Jhon volviese a levantar su mirada, esta vez hacia el cielo, solo para escuchar las siguientes palabras del tunek albino, las cuales lo llevarían a cometer un momento histórico en toda la historia tunek.
— Pero la única forma de hacer eso, es seguir probando y rompiendo tus límites — Jhon se quedó callado por unos momentos, con esas palabras ya estaba libre de toda duda, quería experimentar sus posibilidades, la adrenalina se apoderaba de él. Tomó un poco de aire, y flexionando sus piernas realizó un salto, pero un salto muy alto.
Jhon estaba en las nubes sintiendo el aire fresco en todo su cuerpo, comenzó a caer, y preparándose, tocó el suelo y volvió a saltar alto; luego una tercera vez; esta vez estaba un poco más alto, volvió a aterrizar en el suelo realizando otro salto, comenzó a caer una vez más, sin embargo, el tunek híbrido comenzó a concentrar mucha energía en sus piernas, y al momento de tocar el suelo, realizó un último salto, el cual lo llevaría muy alto.
Mientras ascendía, Jhon comenzaba a reír de emoción, estaba feliz, estaba disfrutando el momento, incluso llegó a notar que varios tunek lo estaban observando sorprendidos. Pero no todo es color de rosa, pues mientras caía, su piel palideció por completo; al ver que estaba a punto de chocar con una de las “Montañas de los Siete Picos”; el tunek híbrido trató de evitar esto, pero fue en vano, al momento de impactar con la montaña, esta se destruyó en gran medida.
Jhon debido a esta acción aterrizó forzosamente en el suelo provocando junto a los restos de la montaña un pequeño cráter en el suelo, más que una herida cualquiera, lo sintió como un duro golpe de realidad. Pero no se sintió triste por esto, al contrario lo hizo madurar en cierto modo. A pesar de que Thomas no estaba con él en ese momento, el tunek híbrido se sobresaltó un poco al escuchar sus palabras, mientras miraba algo pensativo al cielo.
— Tú le darás a la gente de este mundo, la esperanza que se perdió hace mucho tiempo...
El tunek híbrido comenzó a salir del cráter, comenzando a vagar por el lugar un rato, aunque todavía escuchaba las palabras de su amigo...
Estas palabras hicieron que Jhon comenzara a estar muy melancólico, pues sus palabras eran muy duras y tenían algo de verdad detrás de ellas, pero de repente escuchó lo siguiente...
— Pero si tienes paciencia, con el tiempo, los humanos y los tunek se unirán, se convertirán en un solo ser, y te acompañarán con esa esperanza Jhon... Ámalos, protégelos, guíalos...
Jhon en ese momento cerró sus ojos, sintiéndose tranquilo una vez más; incluso una sonrisa calmada se dibujó en su rostro, de pronto sintió un presencia poderosa, al levantar la mirada, se encontró con el tunek alado (tunek mitad humano, mitad pájaro) Brad Figueroa, el cual lo estaba mirando con una cara de póker por el destrozo que había causado cerca de su casa, aunque segundos después regresó a su cabaña sin darle mucha importancia.
Estas palabras, hicieron que el tunek híbrido tuviese un objetivo muy claro, perdonar a todos aquellos que cometieron actos atroces, guiarlos y protegerlos, sin importar lo que hayan hecho.
Este momento años después pasaría a la historia tunek como un momento importante, pues la mayoría de estos seres denominaron ese mismo día (22 de febrero de 1996) como: “El Primer Salto del Tunek Híbrido...”