Se quito los libros de la cabeza y los detuvo con su brazo. —Bueno, estaba algo aburrida. —Dijo excusándose. Simplemente estarse quieta en un lugar no era lo suyo. Y estudiar o investigar sobre algo tampoco.
Wendy soltó una risita, creyendo que se trataba de una broma pero curveó una ceja extrañada tras notar que Glenda hablaba enserio.—¿Cómo puedes aburrirte en una biblioteca?—Cuestionó verdaderamente confundida. Y luego quieren hacerte creer que las rubias no son tontas.













