Bye, bye otoño.
Volvió a levantar la vista para comprobar que, la rubia seguía allí. Estaba acostumbrado a tales escenas, casi siempre alguien hacía una cosa que le recordaba lo jóvenes que eran todos. Excepto él, porque siempre se había sentido así. Ajeno.
Cuando se aburrió de aquello se paro y se sentó en una banca, se comenzó a limpiar de aquellas hojas y se quito algunas ramitas de su cabello. Volteó a la izquierda y observo a Ivan. Simplemente le sonrió.













