Platicas de sobremesa con mi madre, millones .
Pero cuando la vida me pesaba en los pulmones, acertó a decirme, mientras le cuestionaba la fe y la vida misma, que casi nadie nos enseña a vivir por la gracia misma. Con años de estudios en teologia y la sabiduria de sus andares me dijo :
"Si quieres dolerte, dejate llorar el alma entera. Pero recuerda que ya todo se te ha dado, que por gracia eres merecedora de aquello que existe y lo único que debemos a cambio es agradecer que todo es, tal y como es"














