Estoy exhausta...
 Me podrÃas haber mandado un sms e iba a tu rescate, la próxima ya sabes a quien acudir —le guiño el ojo— Ya se ha terminado tu tortura rubia, ¿Qué planes tienes para recuperarte de el acoso de números y cuentas?
—Rió— Aja...¿Qué hubiera pasado si ese sms te hubiera llegado cuando estuvieras muy ocupado en el Gimnasio trabajando en tu imponente fÃsico? —Negó con la cabeza y esbozo una sonrisa— Asà es, la verdad es que el único plan que tenÃa era quedarme acostada en mi habitación viendo televisión, pero acabo de salir de una reunión de mi sociedad y parece que tendré que ir a la fiesta Beeta quiera o no.














