Cassandra Nielsen-Dubois → 25 → E9ºD → FC: Meghan Ory.
❝We all want to be big stars, but we don’t know why
and we don’t know how. Mr. Jones - Counting Crows.❞
Cassandra es un constante vórtice de contradicciones. Así como puede contarte hasta la travesura que su perro hizo el día anterior, también puede ser la persona más reservada del mundo. Unas veces puede querer hacer una fiesta de dos semanas y media, y otras puede ser la persona más aburrida del mundo. Simplemente es así. Aunque eso no quita que, cuando quiere, y cuando se lo propone, puede ser una cosa a la vez.
Con una simple sonrisa, o con una pequeña broma, la castaña puede alegrarse el día. No hace falta mucho para ponerla de buen ánimo, así como no hace falta mucho para que ella logre alegrar a los demás. Es un pequeño rayo de sol andante.
Además de eso, la muchacha es más terca que una mula. Cuando tiene algo en mente, es la persona más insistente del mundo. Claro, si aquella causa es factible. Por el contrario, si lo que propone tiene una meta inalcanzable, no lo hace. Es de las personas que prefieren retirarse, si saben que van a perder. Por otro lado, suele ser algo nerviosa en lo que a su vida personal respecta; cuando se toca el tema, la muchacha responde frases cortas, o simplemente cambia el tema radicalmente, haciéndote olvidar qué era aquello que estaban hablando. Para algunos, eso es una especie de don.
La familia de Cassandra nunca fue un tanto normal. La relación de sus padres nunca fue duradera; más bien efímera y circunstancial, o al menos así fueron los primeros años de vida de Cassandra. Su padre viajaba constantemente, y por un par de años los señores estuvieron distanciados, y hasta se divorciaron. Aquello no duró mucho, puesto que cuando a castaña ya tenía diez años, sus pares volvieron a contraer matrimonio. Sus hermanos y ella estaban felices. La familia volvía a estar unida de nuevo. Pero ninguno de ellos se imaginó que un cáncer letal mataría a su padre meses después de reunidos de nuevo. A pesar de todo, ningún miembro de la familia Nielsen-Dubois supo que el patriarca tuvo una relación con otra mujer, y fruto de aquella relación, tienen una hermana perdida.
La pérdida fue dura para todos, pero más para la madre de Cassandra. Su felicidad se había ido al tacho, y aquello era algo que la pequeña vivía día con día. Y tenía que hacer algo. Tenía que alegrar a su madre, tenía que hacerle ver que ahora, lo mejor en su vida, eran ella y sus hermanos. Y de alguna u otra manera lo hizo. Desde los doce años, la niña descubrió que alegrar a la gente era demasiado fácil. No solo con hacer bromas, sino con cantar y actuar. Y así fue como la morena descubrió la pasión que la llevaría a la bancarrota: La actuación.
Estando con diecisiete años, su vocación la definía. Todo la identificaban como la actriz de la escuela, y ya había sido fichada por varias escuelas reconocidas de Suiza, y algunas otras de Europa. Después de terminada la secundaria, logró conseguir una beca en una prestigiosa escuela de artes escénicas, en donde su amor por la actuación fue creciendo. Ni los muchachos más adinerados, ni los más talentosos, ni los más guapos, pudieron alejarla de lo que en verdad le interesaba, y aquello fue una característica esencial para que la muchacha, ya con veintiún años, fue elegida como protagonista de una gran telenovela.
Los primeros años fueron perfectos. Logró hacerse un nombre en la televisión suiza, y la gente la reconocía a cada lugar que iba. Pero así como hay cosas positivas, también hay cosas negativas. La gente con la que se rodeaba no era buena, y la fueron arrastrando a un vicio que no la dejaría por un tiempo: la cocaína. Línea tras línea era consumida, día tras día la morena caía más y más abajo. Y con ello, su reputación en la televisión. Los productores que una vez le dieron una oportunidad, ahora le cerraban las puertas, y ella solo obtenía pequeños roles y papeles recurrentes en diversas series locales; nada importante comparado con lo que era antes.
Gracias a la ayuda de sus hermanos, y con un encierro por voluntad propia, la chica de ahora veinticinco años ha logrado dejar atrás aquel vicio que la perseguía, y ahora trata de seguir adelante con su carrera actoral. Viviendo sola, aún tiene miedo de recaer en aquello que le quitó todo.