‘ hm, sí, claro. dame un segundo. ’ desliza pantalla por deshacerse del chat, buscando entre sus carpetas la famosa aplicación hasta que encuenta el logo escondido entre el famoso y común traductor de google, y una aplicación para stickers. ‘ acá está, baja un poco papel para escanearlo. ’ palabra va de sobra cuando trata de sacar una simple coreografía, bien coloca labios en forma de o y tararea un ritmo silencioso en lo que espera que la aplicación termine de cargar el porcentaje en pantalla. cuando este termina, es thai lo que se muestra en misma. ‘ ya, acá está. ¡oh! no es muy lejos de aquí, estás de suerte.’ visitar la ciudad más de un buen par de veces ya le daba un buen sentido de la ubicación. ‘ trece cuadras. cuatro hacia arriba y nueve a la derecha. ’ indica, diestra haciendo camino en el aire en lo que resume el trayecto a indicaciones más simples. ‘ pero por la hora ya te perdiste la primera función, te queda la de las seis. igual llegas en… veinte minutos, así que tienes tiempo de sobra. ’
queda en silencio, sin necesidad de seguir sosteniendo la fachada de buena actitud que antes regaló por mera necesidad de recibir un favor. ve el folleto y luego lo que la pantalla hubo aventado... aun cuando intentara leer los nuevos resultados, estos iban aun más difíciles siendo en otro idioma. ‘ trece... ’ va diciendo bajito y su dedo traza las cuadras que debía seguir, dando coherencia a lo que quedaba en su mente... ‘ ¿qué?, ¿las seis? ’ suspira y rápido saca el móvil del bolsillo, efectivamente, era más tarde de lo que pensaba, ¿en qué había perdido tanto tiempo? ‘ pero eso no me deja tiempo para ir al café... menos al jardín después de eso. ’ ya las palabras no eran para la mujer, sino conversación privada que repasaba consigo en donde ya nada acoplaba como debía para conseguir la ruta que tenía puesta. ‘ ya... gracias, sunbaenim, supongo que ni intentándolo. ’ en agradecimiento vacío ve como las posibilidades se cierran y es él siendo tan aprensivo, que se maldice por haber dejado todo eso a último momento, siendo esas actividades las únicas en las que tenía interés desde su llegada. mala planeación y confiarse fueron el camino equivocado.