"Bueno, sí, pero quizá a partir de cierta edad ya no te puedes unir a cualquier actividad porque sí—" porque si ella había sufrido con una simple clase de yoga, ¿qué se podría decir de la mujer de más de cincuenta que ahora intentaba convencer? La amable bibliotecaria sonrió, tomando en gracia el entusiasmo del muchacho. Olivia se ve contagiada por aquella sonrisa, y con la misma expresión decide devolverle la pregunta. "A ver, a ver, ¿pero en qué te has anotado tú?"
"Tienes razón, a partir de cierta edad no te puedes unir a cualquier actividad porque sí... ¡Tienes que hacerlo por tu salud!" Le dedicó una renovada sonrisa a la señora, a la que parecía hacerle más gracia ahora que se había vuelto un debate.
"¿Huh?" Se volteó donde su compañera⸺¿Acaso insinuaba que estaba siendo un hipócrita? "Me inscribí a básicamente todos los deportes recreativos y..." sacó su celular, abriendo unas apps. "Dos clases de cocina, meditación y.... clases de salud en general," restó importancia a los títulos de esas últimas. "¿Y tú? ¿Qué ejemplo le estás dando a la señora Matilde?"










