20 años de la Fundación Mi Sangre
Medellín, abril de 2026.
En medio de los retos que enfrenta Colombia en cohesión social, confianza, participación ciudadana y construcción de paz, hay una cifra que empieza a marcar la diferencia: 2.111.626 personas impactadas por el trabajo de esta organización que nació en el año 2006 por iniciativa del cantautor Juanes y la emprendedora e innovadora social, Catalina Cock.
Ese es el balance de la Fundación Mi Sangre, que en sus 20 años de trayectoria se ha convertido en una de las plataformas más sólidas de formación de liderazgo ciudadano en Colombia.
Durante dos décadas, la organización ha desarrollado programas para los más pequeños como PAZalobien Exploradores; PAZalobien líderes de cambio para los jóvenes que empiezan su camino como agentes de cambio; escuelas de liderazgo para quienes ya tienen una trayectoría consolidada en este camino; y Unir para Construir, que convoca a persona de diferentes sectores, ideologías y roles para encontrar juntos soluciones a desafíos comunes. El resultado: proyectos reales que están transformando comunidades desde adentro, en temas clave como la salud mental, inclusión social, diversidad, seguridad, convivencia, sostenibilidad ambiental y regeneración, y por supuesto, construcción de una cultura de paz.
Pero el impacto va más allá de las cifras.
Según su informe de gestión 2025, la Fundación ha fortalecido ha tenido presencia activa en 29 departamentos y 278 municipios, consolidando una red nacional de liderazgo que hoy tiene incidencia real en los territorios.
“En esta conmemoración de nuestros 20 años de trabajo, nos tomamos también un momento para pausar, reflexionar, recoger aprendizajes, y también celebrar el camino recorrido, el impacto y las vidas tocadas. Lo que más me conmueve en este momento es pensar en todas las manos, las mentes y los corazones que han sumado a este proyecto”, afirmó Catalina Cock, presidenta y cofundadora de la Fundación Mi Sangre.
Uno de los diferenciales de la Fundación ha sido su enfoque sistémico: abordar las raíces de los problemas y no solo sus síntomas, para así, lograr transformaciones duraderas y reales, todo esto, de la mano de líderes, especialmente jóvenes, éticos y capaces de movilizar transformaciones sostenibles en sus comunidades.
Hoy, en un país que busca nuevas formas de reconstruirse desde lo social, este modelo cobra relevancia: liderazgo con impacto real, medible y territorial.
Este aniversario no solo marca un hito institucional, sino que proyecta una apuesta clara hacia el futuro: crear las condiciones para que florezca la vida y construir así sociedades más pacíficas, democráticas y regenerativas.
Como parte de esta conmemoración, la Fundación desarrollará (eventos), espacios que reunirán a líderes, comunidades y aliados para visibilizar historias reales de transformación y seguir tejiendo redes de impacto en Colombia.
🌱Cuando la iniciativa tiene un propósito social, todo tiene que funcionar ¡Felices 20 años, Fundación Mi Sangre!
















