Soltar, como dejando ir la vida en un último respiro.Â
Desprender, sabiendo que lo estaba haciendo desde hace tiempo.
Que lo hice, que lo hice.
Soltar, como dejando ir la vida en un último mensaje.
Condenado por voluntad propia a construirte y modelarte,
sin jamas lograr replicar ni una lÃnea de tu nombre.
Desprender, sin más ataduras que la del recuerdo y la de la garganta:
el nudo que se aprieta en la distancia, lejana, tajante, seria y amante
de la autonomÃa.
Soltar, no por que te tuve,
sino por que nunca fuiste mÃa.Â
El que lo provocó no entiende
ni mi pena ni mi sorpresa
El que lo provocó soltó
hace tiempo las ilusiones
pero pasa el tiempo y no me acostumbro
a respirar este sucedáneo de felicidad llamado soledad
Es real que compartida es auténtica
quizás por eso no estamos juntos
porque compartida contigo es algo divino
Soltar, ¿para qué?
Desprender ¿para quién?
En el desierto por el que camina mi alma
solo hay espacio y labio para una palabra:
Esperanza
Será lo único que quede
guardada en un cajón
después de esta noche
que terminaré sin corazón
Soltar, para que podamos seguir
desprender, por que eso es justamente
el amor, el verdadero sentir
el amor que es dejar ir, que es libertad,Â
que es crecer, que es cambiar.
Soltar, como dejando ir la vida en un último mensaje.
Condenado por voluntad propia a construirte y modelarte,
sin jamas lograr replicar ni una lÃnea de tu nombre.
Desprender, quedar tal como lo quise
¿cuando pensé de está manera? Qué extraño
No hay nada de que arrepentirse
Hay mucho por conocer y por conocerse
Una cosa es cierta:
con todo el ser nos descubrimos.Â
Y no quedará ningún dÃa en vano
Con todo el ser nos admiramos
Y no quedará ningún dÃa en vano
Soltar, no porque te dejo,Â
sino por que te amo.
Desprender, para aprender
que nada de esto fue en vano.