7. Apuntes del subsuelo: contracultura,punk y hip hop en la construcción del Madrid contemporáneo.
- Haciendo hincapié en las formas y estilos de vida que han habitado la metrópolis madrileña, tratando de describir los mecanismos por los que han conseguido proliferar comunidades urbanas de toda índole en las más adversas condiciones.
- En el Rastro nació, por ejemplo, la Cascorro Factory , donde Ceesepe, ilustre flipado del cómic y de la psicodelia, puso en marcha junto con Alberto García Alix uno de los laboratorios del cómic underground más fuertes del país.Pero este fenómeno juvenil de la disidencia de los años setenta, adscrito al rechazo a las formas tradicionales de la vida familiar y del trabajo, abierto a la experimentación artística y vital, tuvo sus réplicas en otros muchos espacios de la ciudad que, desde recorridos singulares comenzaron a desarrollar experiencias colectivas similares.
-Había nacido una nueva subcultura que, heredera del mundo underground americano y del 68' europeo, aterrizó en Madrid siempre sin ser muy consciente de las dimensiones y las implicaciones que podía llegar a tener.
- experimento colectivo que surgió de manera descentralizada y proliferante.Los primeros encuentros sirvieron para que surgieran grupos más organizados. Esta efervescencia vino acompañada, como no podía ser de otra manera, de un nivel de creatividad muy alto, pero también de una relativa capacidad para producir análisis propios.
- Mundo fanzinero madrileño, PREMAMA (Prensa Marginal Madrileña) LACOCHU (Laboratorios Colectivos Chueca).
- Desde una perspectiva urbana, lo que estas subculturas inauguraron en Madrid fue un modelo de relación que apuntaba hacia un orden metropolitano distinto. En cierta medida los barrios clásicos de relación, como el trabajo y el barrio, esto es, los espacios físicamente delimitados e instituidos, comenzaron a ser saturados por otros mapas de relación, en los que las comunidades en torno al estilo de vida empezaron a ocupar el centro. Se apuntaron así diversas cartografías de la ciudad que redibujaron la división centro-periferia,la división barrial e incluso el mapa de usos de la ciudad. El Madrid homosexual, el Madrid hippie o el Madrid libertario pusieron en circulación nuevos itinerarios y formas de habitar la ciudad.
- Más allá incluso de estos recorridos relativamente formales , entre sedes y locales, se superpusieron muchas otras formas de relación. Especialmente importantes fueron, como se ha dicho, las comunas y los pisos compartidos, donde se trataba de experimentar con formas de vida diferentes a la familia, pero también las plazas y bares, que formaron una red natural de encuentro y socialización primaria.
- La contracultura asentó así un estilo que resituaba completamente los órdenes sociales de la ciudad.Se reflejaba con el léxico común de los barrios más alejados, en los que moverse al centro significaba "bajar a Madrid" o "subir a Madrid". Sin embargo el nuevo modelo que adoptaron estos jóvenes de los 70, reubicó la geografía social de la ciudad. Así los barrios preferidos para estos experimentos de vida compartida, tanto del centro (Malasaña, Lavapiés, Latina, Letras y Chueca) como dela periferia (Carabanchel, Barrio del Pilar, Vallecas y Prosperidad) se vieron insuflados por la nueva vida y rompieron con las rígidas fronteras que marcaba la dicotomía centro-periferia. ORDEN METROPOLITANO.