Número non
Generalmente, cuando algo me importa no puedo pensar. Todo es ruido. Sé que ahí están las ideas centrales, las emociones indispensables, pero todo es ruido. Sólo puedo pensar en canciones con sus letras y en poemas no escritos, y en cuánto amo el café de las mañanas, y en cuánto odio tener que tomar café por las tardes. La única forma en la que mi mente logra desconectarse de todo es si hago una lista. Una lista significa que podré irme a dormir sintiéndome en paz.
1. No me gusta su sonrisa.
2. Pero me gusta cuando sonríe primero con la mirada y acto seguido con sus labios. Ese momento en que abandonan la línea de costumbre y toman tal ángulo que mi libre albedrío parece inexistente.
3. No me gusta su soberbia.
4. Pero me gusta cuando se empeña en demostrar que controla el tema de los tardigrados y cómo tal vez eso nos salvará del próximo meteorito.
5. No me gusta que me vea para hacerme un examen sobre una película.
6. Pero me gusta que me obligue a ver cosas que me parten la madre.
7. Detesto su existencialismo.
8. Pero me gusta cuando es capaz de llorar porque unos padres buscan a sus hijos, aunque sean 43 personas que habitan en los últimos 14 segundos de la historia del universo.
9. Aborrezco su irresponsabilidad y falta de compromiso.
10. Pero siempre me conmueve su pasión.
11. Odio su falsa fortaleza.
12. Pero amo que sea de las pocas personas que me han visto llorar.
13. No soporto su cinismo.
14. Pero amo enteramente que se haya enfrentado a ese yo donde habita toda mi maldad.
15. Odio su inseguridad retorcida.
16. Y amo con todo mi ser haber presenciado breves instantes de vulnerabilidad.
17. Detesto tener que buscarte sabiendo que hace tiempo nos perdimos y sólo somos tangenciales. Detesto más saber que tal vez fue mi culpa.
18. Pero me gusta encontrar de vez en cuando el valor para salir a buscarte.
19. Te odio porque por primera vez he tenido que hacer una lista sólo para hacer ruido, sólo para no pensar, sólo para no confrontar lo que salía de la boca de tu amigo. Detesto que me arrebates mi método. Con qué derecho. Y es que no gustarte es tal vez el menor de los problemas. El problema real es que por primera vez salgo a buscar el ruido.












