La semana caótica de fines de noviembre me arruino. Me destruyó y formó otra yo arriba de los pedazos de mí yo anterior. Y aunque estoy escribiendo esto de una forma muy dramática quiero informar que solamente se trata de un asunto con el amor, pero seamos sinceros, qué es mas dramático que el amor?
Pasó todo muy rápido, parados muy juntos, yo un escalón arriba y a la vez estando centímetros más abajo de él. Al lado nuestro mis fotografías de las cual no tenia un muy lindo recuerdo hasta que esto sucedió. Nosotros.
Creo que podría escribir capítulos enteros sobre lo que sucedió pero apenas podría escribir una oración acerca de como sucedió, todo recuerdo antes de que nuestros labios se juntaran fueron erradicados. Pero si recuerdo en como mis piernas temblaban, en como mi mente no paraba de pensar si estaba sucediendo realmente o como los besos eran torpes pero me quitaban el aliento como ningún otro.
Horas después se instalo la duda, sí esto estaba bien, sí valía la pena intentar algo, ¿qué pasaba sí después no resultaba? ¿silencios incómodos y nunca más una charla como buenos amigos en la que reiríamos?. Pero todo rastro de duda se fue cuando empecé a pensar en cuanto te quería. El amor que siento, las ganas de sonreír cada vez que te veo y no poder resistirme a levantar mis manos hacia tu pelo cuando siento un cosquilleo, que significa que la necesidad de tocarte esta presente, todas esas cosas me hacen saber que sin importar que pase, esto no es un error.




















