Entre la inmensidad y la eternidad, yo nunca encontré una respuesta para la belleza. Siempre fui un ciego carente de palabras.
Pero una noche llegaste, y bajo el mismo cielo y el tiempo, alcance una respuesta para la belleza. Algo que jamás pensé que encontraría.
Y aún cuando no termine de comprender, si entendí que fuiste el motivo por el que dejé de ser un ciego carente de palabras.
Me hiciste vidente, para ver la belleza de este mundo en sus noches y estrellas, algo que todos tienen y no tienen. Pero entonces....
Termine de comprender, que la belleza de este mundo, solo me recuerda a ti, algo que me diste solo para mi.













