es la última en llegar pues se demora al pasar a su dormitorio por el calzado que le aseguró a silvana, y no se detiene ahí sino que busca una muda de ropa por si acaso. su mente maquina mil ideas sobre lo que puede estar sucediendo y con qué van a encontrarse— se convence de que no puede ser tan grave, pero recuerda que ya en otra ocasión usurparon su identidad mientras estaba en el hospital. todo puede pasar, y tienen que estar preparadas. se detiene frente a su puerta unos segundos y, tras juzgar a su melliza por las locuras que suele cometer, se devuelve para guardar en su bolso un taser que obviamente no tiene permiso para usar, y un desarmador que abandonó un chico que le ayudó a instalar una lámpara. es solo por si acaso, obvio. ni siquiera tienen que enterarse de que lo lleva. cuando llega, va a paso lento, pero alcanza a escuchar la conversación iniciada, por lo que entorna mirada una vez se planta en medio de pares. “por favor, no hagas que se desmaye, es muy chiquita,” su tono es monótono cuando ve a su hermana ofrecer remedio, algo inusual en joy hoffman, y es que toda la situación la tiene exhausta. ni siquiera tiene ánimos de pelear como siempre. “ten,” dice dirigiéndose a la rubia que está descalza, extendiéndole unos sneakers blancos que se ven bastante caros. “te traje ropa también,” informa mostrándole el bolso de tela, por si lo necesita, y luego mira a las demás, pero no dice nada hasta que ordena sus ideas. luego, esmeraldas se quedan en theresa mientras la escucha. suspira con pesadez cuando decide hablar: “vamos a tener que sentarnos a repasar esa noche,” dice, mirándola fijamente, para luego mirar al resto de sus amigas. “y hablo de todo lo que haya sucedido, minuto a minuto, no importa qué,” ahora sí su tono adopta severidad, cruzándose de brazos. “habrá que juntar las piezas también,” dice hundiendo diestra en su bolso para sacar la polaroid que, a pesar de haber estudiado desde que la recibió, no ha conseguido adivinar su origen. “recuerden que tenía familia,” refiriéndose al aludido. suena crudo, pero es verdad. “tenemos que hundirlx antes que ellx a nosotros,” a quien sea que las esté molestando. está ahí, de nueva cuenta aunque mucho menos soez que hace un año, la joy que convenció a todas de guardar silencio. no está dispuesta a arruinar su vida si el secreto sale a la luz, y honestamente, tampoco quiere que suceda con el resto de las presentes. @3p1n @livingdexdgurl @hollyhoffman-oct31 @spookyf1les