1- Ciertamente, es terrible que las bacterias maten a dos mil millones de personas cada cien aĂąos; ÂĄpero piensa en el caos que supondrĂa la superpoblaciĂłn si no existiera la muerte! Y si todo en la tierra fuera bueno y perfecto, nadie consentirĂa en abandonarla.
2- RelatarĂŠ una pequeĂąa historia. Un rey se durmiĂł y soùó que era pobre. En su sueĂąo, mendigaba una moneda para poder comer. Finalmente, la reina lo despertĂł y le preguntĂł: âÂżQuĂŠ te pasa? Las arcas de tu tesoro estĂĄn llenas de oro y, sin embargo, gimes por una monedaâ.
Entonces, el rey dijo: âÂĄOh, quĂŠ necio he sido! PensĂŠ que era un mendigo y que estaba muriĂŠndome de hambre por carecer de aquella monedaâ.
3- TĂş sufres porque has puesto tu atenciĂłn en las cosas equivocadas. Si entregas tu corazĂłn a otro ser humano, a la bebida, a la codicia o a las drogas, sufrirĂĄs; se te romperĂĄ el corazĂłn.
4- Por otra parte, no se trata simplemente de leer estas verdades, sino de ponerlas en prĂĄctica. La lectura no te convertirĂĄ en un sabio, pero la percepciĂłn interior de las verdades sĂ lo harĂĄ (âŚ). Leer acerca de las maravillas de la ciencia no te convertirĂĄ en un sabio, porque siempre te quedarĂĄ muchĂsimo mĂĄs por conocer. Lee el libro de la vida oculto en tu interior; en la omnisciencia del alma, justo detrĂĄs de la oscuridad de los ojos cerrados.
5- Tal vez algĂşn dĂa tu cuerpo se encuentre terriblemente enfermo y te des cuenta de que aun cuando quieras caminar, o realizar alguna de las cosas que solĂas hacer cuando eras mĂĄs joven o saludable, ya no te resulta posible hacerlo; esta experiencia constituye una terrible desilusiĂłn para el alma. Antes de que ese dĂa llegue, sĂŠ tan libre que puedas contemplar tu cuerpo con desapego. (âŚ) Cultiva en tu mente una actitud que te permita vivir con mayor fortaleza mental.
6- Aun cuando a veces pueda manifestar que no me agrada esto o aquello de las dualidades que me rodean, sin embargo permanezco en calma internamente y soy como el acero: âCalmadamente activo y activamente calmado, un prĂncipe de la paz sentado en el trono del equilibrio, gobernando el reino de la actividadâ.
7- Puedes condenar las malas acciones, pero no debes condenar al que las realiza. Los pecados son errores cometidos bajo la influencia de la ignorancia o de la ilusiĂłn.
8- No le prestes demasiada atenciĂłn a las escenas cambiantes de la vida. (âŚ) SĂłlo estĂĄs viviendo temporalmente este sueĂąo que algunas veces se torna una pesadilla.
9- Dado que la vida es de por sĂ una mezcla del bien y del mal, de bellos sueĂąos y pesadillas, deberĂamos buscar sueĂąos hermosos y ayudar a crearlos, en vez de quedar atrapados en las terribles pesadillas.
10- Desecha el fantasma de la enfermedad y la salud, del sufrimiento y del gozo. ElĂŠvate por encima de ellos. (âŚ) La muerte y la oscuridad no pueden infundirnos temor.