Antes de que la publicidad se convirtiera en una ciencia de datos, existieron artistas que entendieron que una imagen debía ser un impacto visual directo al cerebro. Jules Chéret y los maestros del cartel francés abrieron el camino, pero fue la transición hacia una gráfica más limpia y estructurada lo que permitió el nacimiento del diseño publicitario moderno. En esta etapa, el cartel dejó de ser una pintura colgada en la calle para convertirse en una herramienta de comunicación masiva donde la tipografía y la imagen trabajaban como un solo bloque. Esta evolución fue el ensayo general para que empresas como AEG pudieran hablarle al mundo con una voz clara y profesional. Nos enseñaron que en la comunicación visual, el mensaje es el rey y la claridad es su corona. Si te apasiona cómo las imágenes nos convencen de ideas, quédate para ver la evolución de la gráfica comercial.











