A propósito del día de la mujer y la violencia hacia ellas.
Hace rato leí un hilo en Twitter de una chica que no pudo interponer una denuncia debido a que él no le pegó y hacía referencia a que la violencia no es solo física, sino que las humillaciones, los malos comentarios, no dejarte hablar con alguien o hacerte sentir culpa, también lo son (entre otras muchas cosas).
Me pareció tan hilarante e incongruente un “like” que vi de alguien que siempre defendió la no violencia ante la sociedad pero, al quedarnos a solas, no dejaba de martirizarme y culparme hasta de los problemas que hubo en su núcleo familiar cuando él era pequeño.
Me reconozco culpable de una situación que nos llevó a caer tan bajo, nunca lo he negado, pero desde el momento en que decidió “perdonarme” era deber de los dos trabajar para que eso doliera cada día menos. Por desgracia, pasó todo lo contrario.
Afortunadamente él me dejó, porque, siéndome honesta, yo jamás lo hubiera hecho. Imagínate; yo, la chica a quien nunca le ha importado lo que piensen o digan de ella, a la que nunca le ha dado miedo intentar cosas nuevas, conocer gente o lugares sola... Yo, la inteligente, independiente y sociable me estaba convirtiendo en todo lo contrario. Dejé de salir, dejé de intentar cosas nuevas, me faltaban neuronas para realizar cosas de lo más sencillo como comprar un boleto de avión... Hasta subí de peso y me costaba millones despertar cada mañana.
Nunca me pegó, nunca me prohibió cosas directamente, pero pasa que por “evitarte” problemas te privas de algo... Al final la pelea era siempre por lo mismo, todo llevaba a lo mismo, con las mismas palabras y las mismas acciones.
Si por alguna razón llegas a leer esto, créeme, te ofrezco una disculpa con el corazón en la mano, pues después de años logré entender el daño que pude causarte y las secuelas que puedes llegar a tener con tus futuras parejas. Y gracias, gracias por irte. Yo jamás te habría dejado porque me hiciste sentir tan mal conmigo misma que jamás me hubiera ido. Sé que de parte de ninguno de los dos las cosas se hicieron de la mejor manera, pero bueno. Ya los dos estamos en una etapa distinta, espero mejor.
A ti, chava, señora, mujer... Si estás pasando por alguna situación similar me puedes contactar, te puedo escuchar, te puedo contar mi historia y tratar de ayudarte en lo que necesites.
No agaches la cabeza, no te creas toda esa basura que te dicen, no eres una mala persona, no eres una puta, no eres una inútil. Eres maravillas, eres luz, eres nueva vida cada día.
Quiérete, confía en ti, cree en ti y llega tan lejos como lo desees. Y lo más importante... ¡Sal de ahí! Sal de ahí ¡YA! Siempre hay gente dispuesta a ayudarte, solo necesitas pedirlo.










