x-genfilesâ:
saber que algo no andaba bien era lo primero que pensaba cuando sus padres aparecĂan en su vida. Ă©l aparece en chicago, lo cual no era raro, pero no los recordaba a ellos allĂ & menos el bullicio del exterior. tres años. no podĂa ser cierto. Ășltimamente no tenia las mismas andanzas de siempre, pero la nociĂłn de los murmullos de que algo serio pasaba con los vengadores lo tenĂan tanteando sin realmente pasarse de la raya. se habĂa dado cuenta que Ă©l no podĂa resolverlo todo, & tenĂa mejores cosas en su vida para disfrutar. se percata que en ese instante entonces, que le falta mucho en ese instante. las demandas de respuestas no tardan, & matheo se aparece en manhattan, mucho mas caĂłtica que chicago. serval atestado mas que de costumbre. diablos, si era cierto, que el doble de personas hayan aparecido de la nada iba a poner todo de cabeza, pero en ese instante, buscaba a su novia & a sus amigos. Â
hey, âla falta de aire se aparece, incluso el mareo de sus transportaciones ( un centenar por lo menos ), apareciĂ©ndose por ultima vez a un lado de la pelirroja, olvidando por completo lo demĂĄs. reacciona despuĂ©s pues intenta atrapar la bandeja animada, que ahora caĂa gracias a a su negaciĂłn de mutaciones. âlo tengo, lo tengo. âdramatiza su resoplido, pues casi todos esos pasteles se iban al carajo. admira los pasteles unos segundos antes de alzar su vista & verla. duda, no se atreve a acercarse. âlo sĂ©, âse explica, pero en realidad no lo sabia. no podĂa imaginarse que pudo haber sido de Ă©l si allistar desaparecĂa por tres años.Â
 â gracias...  â tan ocupada con asegurarse de que ningĂșn pastel se escapase, que cuando levantĂł la vista, la misma se volviĂł borrosa y las palabras se quedaron atrapadas en su garganta, sabĂa que aquel momento iba a llegar, lo ansiaba, pero habĂa preferido ocuparse haciendo pasteles que pensar en que iba a obtener lo que querĂa â wow â fue lo Ășnico que logrĂł salir, una pequeña risa ante las palabras ajenas. se sentĂa tonta solamente observando su rostro â lo siento, estoy acostumbrada a verte en una fotografĂa, dios, te extrañe tanto â querĂa abrazarlo, querĂa hablar, pero durante todos esos años tuvo que aprender a centrarse con los pies sobre la tierra, tenĂa un pequeño deber que cumplir por el momento â deberĂamos llevar esto antes de que comience a dar vergĂŒenza Âżvamos? â se excusĂł, sabĂa que iba a comenzar a llorar si seguĂa enfocada en su tren del pensamiento.
















