Guayaba/IF
Cuando la semana me magullaba un aliento fresco como una brisa leve me despertó con un suspiro, y paso a paso me detuve para contemplar donde me hallaba; Un día preciso una dulce nube dejaba caer sus lágrimas breves, pero entre mis largos pasos admiro lo poco que me mojaba; Así entre respiros estuve mientras un fervor desconocido me empujaba, Cuando frente a mí te tuve la tarde se fue volando de un tiro, esa tarde en la que al tiempo no contuve he sentido tu mirar como una llama, acogedora y ardiente, y yo mis ojos cerraba para sentir tu mirar cerúleo que a mi piel se impregnaba, esa tarde a la que detener no pude, quisiera beber contigo un jugo de guayaba…














