Agradecimiento
Usted es un ser majestuoso, parte de la grandeza humana, parte de la creación, extensión del poder infinito que nos dio vida. Usted vale la pena, si no, no existiera.
¿Se ha puesto a pensar del milagro que es su existencia? ¿Qué tuvo usted que hacer para nacer? ¿Qué hace usted para respirar, para que su corazón continue latiendo, para que la sangre siga fluyendo por sus venas?
Si todo esto que lo mantiene vivo, sin que usted tenga que trabajar para lograrlo, sin que usted siquiera lo tenga que entender, no es lógico pensar que tienen que haber otras cosas que pasan sin su esfuerzo? ¿Entonces, por qué duda?
Nuestros libros sagrados (de todas las religiones) hacen referencia al no dudar, al confiar, a tener fe. Sea usted o no religioso, espero pueda ver lo liberador que puede ser el saber que no todo tiene que ser difícil, que no todo lo tiene que controlar usted, que es más productivo dejar que la corriente del río lo conduzca en vez de pelear contra ella.
De gracias por todo lo que sucede sin esfuerzo, para que usted sea parte de esta tribu, de este colectivo, del genero humano. Y de paso, de gracias porque el sol también sale por si solo, porque este planeta donde vivimos mantiene su órbita y sigue rotando, porque las flores florecen y los árboles dan fruto.
De gracias por ese río y su corriente, porque esa es su vida. Confíe, déjese llevar y disfrute cada momento. Van a haber momentos de aguas calmas, momentos donde el río está lleno y bravo, y momentos de sequía. Momentos donde estará acompañado y momentos donde le tocará “jugársela” solo, pero todo valdrá la pena y por estos momentos, también hay que dar gracias.
















