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Sweet crepes
Tienen suerte que no sean mis compañeros de trabajo, o los tendría en chinga... Detesto que no hagan bien las cosas y terminé siendo yo quien lo rehaga bien.
Igual estoy esperando otra vacante en un lugar más movido y con más sueldo obvió.
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From: Banano @DiscountNo9357
MIRO ZERO - selected works - mixed media on cotton paper - 2020 > 2021 curated by Florence University of the Arts.
El patacón y otras historias (parte 1)
Mi madre prende el fogón. Sale una alta llamarada azul sobre la cual pone la paila con una buena cantidad de aceite. Mientras se empieza a calentar, coge un plátano verde que viajó muchos kilómetros desde alguna parte del Urabá o alguna parte del Quindío, le hace un corte en los extremos y uno sutíl a lo largo, le quita la concha protectora dejando ver un cilindro elongado de un color cercano al beige.
Ese cilindro particular que ha sido una musa de inspiración gastronómica, histórica y curiosamente pertenece en botánica al género Musa, Es nativa del sudeste asiático, lleva miles de años siendo una planta amiga de la humanidad, a punto tal, que hoy necesita del hombre para que éste la cultive, porque no se puede reproducir por semillas, y el hombre a cambio obtiene una nutrición potente que le ha permitido seguir trabajando y sembrando.
La falsa baya, llegó progresivamente a las costas de la polinesia y otros lugares como China en la era antigua. Alguna vez fue el alimento del ejército de Alejandro Magno cuando éste andaba cerca de Persia. Cada vez se empezaba a comercializar más, se hacía más famosa, apreciada y llegaba más lejos por medio de rutas comerciales que conectaban el continente asiático. Mucho tiempo después, en los siglos de la edad media, llegó a Europa como muchas otras cosas de las rutas comerciales. Los portugueses, los primeros en tener colonias en África occidental, la llegaron a cultivar allí en los mismos siglos cuando exploraron el mundo navegando. Algunos dicen los mismos portugueses la trajeron a Sudamérica en el siglo XVI, mientras otros dicen que fueron los españoles que la trajeron desde las islas canarias. La “musa” se popularizó en el caribe, se empezó a cultivar a montones, por lo que muchas hectáreas de selva se perdieron a cuesta de tener un terreno propicio para sembrarla.
En los siglos más recientes. La industria del plátano se volvió gigante, se fundaron compañías multinacionales con personajes poderosos e influyentes que también estaban detrás de proyectos tan ambiciosos como el ferrocarril de panamá. Esa planta fue la misma musa, por la cual García Márquez describió una masacre en Cien años de soledad, con un tren de doscientos vagones llenos de trabajadores muertos de las bananeras, cuyos cuerpos terminaron en el mar.
Gracias a estas industrias, la fruta se sembró, se cosechó y se exportó a muchos lugares lejanos hasta darle la vuelta al mundo, Volviendo incluso a su tierra nativa pero en una forma muy diferente de como salió, durante tantos años, tantos lugares y en contacto con tantas manos, nacieron variedades de la fruta con todo tipo de formas y sabores, nacieron tantas variedades como preparaciones gastronómicas y después de todo la historia de bagajes que cargan los cilindros, terminó acompañando al resto de frutas que están en un canasto de mi casa.
Cuando el aceite está caliente, mi madre coge los plátanos, los sumerge en la paila con cierta delicadeza, un cilindro a la vez. Con cada inmersión se generan un montón de burbujitas en el aceite que rodean cada plátano y generan un sonido volcánico que se sincroniza con el sonido del hambre en el estómago.
La práctica de fritar, esa práctica donde se carboniza un alimento en la parte exterior y se mantiene la estructura con sus nutrientes en el interior. Nació en la era antigua, entre siete mil y cuatro mil años. Algunos dicen que nació en Mesopotamia, mientras otros dicen que los primeros registros son de Egipto, pero lo cierto es que cuando se logró obtener los primeros aceites, sean vegetales o de origen animal, no se demoraron en dar con ella.
Los fritos se fueron expandiendo por el mundo desde hace muchos siglos; se tienen registros en muchas culturas como la china o india. En los años de la edad media se empieza a registrar en Europa, y curiosamente hay registros de la técnica en áfrica occidental pero no se sabe realmente si fue antes del contacto con los europeos. La técnica abrió un mundo de opciones gastronómicas, se crearon recetas espectaculares, que se relacionaban con la realeza y lo divino.
Los portugueses y españoles como buenos cristianos no podían comer carne los viernes de cuaresma (Idealmente en ningún viernes), como una forma de penitencia llamada abstinencia, pero a raíz de esto se empezó a jugar con la preparación de pescados y mariscos, y ¿cómo no? con la practica de fritar. Años después tres portugueses llegaron a las costas de Japón y con aquellas recetas de los días de abstinencia, salió la Tempura japonesa por los siglos XVI. Al siglo siguiente, se creó una de las comidas más consumidas hoy; las papas fritas, sin embargo, no se ha podido aclarar si fueron los franceses o los belgas los que las crearon, pero existe la leyenda de que las primeras papas salieron de lo que hoy son tierras colombianas. En un inicio se pensaba que la papa era una fruta maldita, por el hecho de que crece debajo de la tierra, pero por necesidad, accidente o exploración se terminó consumiendo y fue muchos años después que unos soldados estadounidenses le nombraron como papas a la francesa generando un conflicto que todavía tiene agarradas a las dos naciones.