Smallville Temporada 2
7.5/10
Después del redondeo, esta es la media para la temporada y creo adecuado usar los decimales para esto. Pero sí, es una buena temporada y objetivamente hablando, es mejor que la anterior y subjetivamente hablando también es mejor.
La verdad es que sí me he gozado de esta segunda temporada y mucho más que la primera. Parte importante de que pasara esto es que los fenómenos de meteorito no fueron tan frecuentes como en la previa temporada y eso se agradece. Sí hubo algunos, pero estuvieron un poco mejor esparcidos con respecto a los otros episodios que se centraban en dar paso a la trama general de la temporada, la que sin duda fue la verdadera estrella.
El hecho de que esta segunda temporada se enfocara en el descubrimiento de los orígenes de Clark estuvo de maravilla y creo que todo fue encaminándose de la mejor manera. Inició dándole gran énfasis a la nave hasta el grado de poner que succionó la kryptonita del collar de Lana. Digo, no era para menos que le dieran tanto enfoque si era el vehículo por el que Jor-El se comunicaría con Clark en principio.
Después pasamos al descubrimiento de la cuevas Kawatche que también estuvo genial y aunque ese episodio en sí no fue el mejor, la implicación de lo importantes que serían la cuevas a lo largo de no sólo la temporada, sino de la serie estuvo genial. Lo mismo con todo ese intento por hacerse de ellas de los Luthor con tal de descubrir el misterio que rodea a Clark Kent.
Para luego seguir con el momento crucial en el que Clark aprende por medio del Dr. Virgil Swann que es de Krypton y su verdadero nombre es Kal-El. Uno de los episodios más emocionantes, especialmente para aquellos a los que les gana la nostalgia y ya querían escuchar algo propio del universo de Superman.
Y finalmente llegar al momento crucial en el que Clark debe enfrentarse a su padre biológico (o lo que queda de él) para decidir si aceptará el destino que ha planeado para él o no. Sinceramente, una temporada muy bien construida con su principio, desarrollo y desenlace bien pensados… Dejando de lado uno que otro guionazo. En serio una buena temporada.
Y a diferencia de la temporada anterior, aquí sí noté un cambio bastante notorio en cada uno de los personajes.
Clark se volvió más impetuoso y más imprudente. No sé si es porque ya comienza a sentirse más a gusto con sus habilidades o porque empieza a tener más confianza en sí mismo, cosa que no es mala para nada, pero se dejó llevar por sus impulsos demasiado fácil y eso lo metió en problemas más de una vez. Como cuando le dijo a Pete su secreto, cuando sacó a Ryan de Summerholt sin meditarlo bien, cuando arrojó al sujeto a la patrulla de la comisario Admas, cuando destruyó la nave. Esta fue la temporada de los errores de Clark sin duda.
Lana también cambió al hacerse más independiente. No sólo siguió haciéndose cargo del Talón, sino que se encargó de buscar a su padre biológico y relacionarse con él. Pero creo que lo que más me gustó es que intentara dejar de ser la damisela en peligro todo el tiempo y aprendiera algo de defensa personal. Es un comienzo, pero esas agallas son algo que con el tiempo irán haciéndose más evidentes en ella.
Chloe también cambió bastante y no puedo decir que lo hizo para bien. A diferencia de la temporada anterior donde era la amiga burbujeante y la efusiva reportera, aquí la sentí un poco más dolida, más complicada, más amargada. ¿Por qué? Por el asunto de sus sentimientos hacia Clark. Quedaron como amigos, pero sentí que ella no pudo superar eso y tampoco pudo superar el hecho de que él prefería a Lana por mucho que ya lo supiera. Así que la noté más mezquina y definitivamente despechada. Eso le va costar, es que le va a costar. Por eso digo que necesita dejarlo ir.
Pete fue otro más que cambió… O no. Quizás el mejor término es que por fin se desarrolló como personaje. Insisto que en la temporada 1 Pete no era ni siquiera un personaje y aquí pasó a ser uno. ¿Su función? El primer ayudante de Clark. Y la verdad es que sí lo sacó de apuros en más de una vez. Cuando le hicieron la prueba de ADN, cuando lo ayudó a salir de los efectos de la kryptonita roja, al ser constantemente la voz de la razón de Clark y tratar de detenerlo de hacer tonterías, que no siempre funcionaba, pero igual lo intentaba. Y sé que no todo ha sido miel sobre hojuelas con Pete, pero al menos ya cumple un mejor papel más que ser un personaje de relleno.
Y obviamente que Lex ha seguido cambiando constantemente. En este caso su obsesión por encontrar la verdad le ha dado más matices al estilo su padre. No llega a ser tan bastardo como Lionel, pero busca la manera de salirse con la suya siempre. Aun así, creo que lo que más puede apreciarse de Lex en esta temporada es la lucha constante que hay en su interior. La sangre Luthor lo insta a hacer cosas de las que podría no sentirme muy orgulloso, pero el Lex consciente que quiere ser una mejor persona continúa resistiéndose. Ay, es que es un personaje tan bueno.
Creo que el único que siguió siendo igual de malnacido fue Lionel. Sólo que ahora tuvimos más oportunidad de ver sus vilezas porque lo tuvimos más tiempo en pantalla.
A Helen tengo que darle crédito porque en principio no me gustaba nada y no es que muera por ella ni que confío del todo, pero terminó ganándose mi respeto, sobre todo por su honestidad con los Kent. Aun así no me gusta que esté con Lex.
Y teniendo en mente todo esto, vale la pena señalar que era obvio que las relaciones entre todos cambiarían.
La relación de Pete y Clark se hizo evidentemente más fuerte al compartir el secreto de Clark, pero no mentiré que me hubiese gustado que hubiera más interacción entre ellos. Insisto en que Pete cumplió su papel como primer ayudante de Clark, pero en parte sentí que esa fue su única función. No cumplió mucho con su ya definido papel de amigo. O sea, no vi que charlaran como los mejores amigos que se supone que son; sólo charlaban cuando Clark necesitaba que él lo ayudara y eso no está bien. Me habría gustado más ver su relación de amistad que la de cómplices.
En contraste, la relación entre Clark y Chloe terminó yéndose a pique, hasta el grado de que temo que Chloe cometa una estupidez del tamaño de Júpiter. Si es que una mujer despechada puede ser capaz de todo. Lo peor es que Clark no tiene la culpa. En este caso, la culpa se la atribuyo a Chloe por no ser capaz de dejarlo ir, por ser una mala perdedora y por dejar que el dolor la dirija. Insisto en que está siendo muy mezquina.
La relación de Clark y Lex sigue estable por la mayor parte del tiempo; a veces tienen sus discusiones, pero siempre hayan una manera de resolverlo. No hay confianza absoluta, por obvias razones, pero de momento el vaso no está lleno y no hay gota que lo derrame. De momento.
Los Kent siguen siendo la hermosa familia que son, también por la mayor parte del tiempo. Tuvieron más discusiones que la temporada anterior, lo que es entendible por el trabajo de Martha, pero también noté que hubo muchos secretos guardados los unos de los otros. Martha escondió lo del bebé y lo del disco y luego Clark no les contó que siguió escuchando las voces ni que pensaba destruir la nave. Una grieta bastante fuerte en la unidad familiar, sin duda. Fue una temporada dura para los Kent.
De Lex y Lionel no hay mucho que decir. Por muy entretenidas que sean sus interacciones y lo mucho que las adore, al final siguen siendo igual de frías y calculadoras que siempre. Lo que buscan estos dos es destronar al otro.
Así y todo, creo que lo mejor que pudo pasar fue que Lana y Clark finalmente admitieran sus sentimientos el uno por el otro. Lo digo en serio, ya era hora de que lo hicieran. Literalmente no tenían ya nada que les impidiera dar el paso. Ni siquiera Chloe. Sé que a Lana le preocupaba, pero no tenía por qué. Los sentimientos no se controlan. Pero las cosas buenas no duran y al final los dos han vuelto a llegar a un muro en su relación y algo me dice que para que logren superarlo van a pasar otros veinte episodios. Ay, ¿qué voy a hacer con estos dos?
Y no tengo mucho más que decir, tampoco quería escribir un testamento aquí. Reitero que fue una buena temporada y la disfruté mucho. Ahora veré lo que me depara en la siguiente. La que seguramente será tan buena como esta, sino es que mejor.












