esas palabras las conoce, variantes de ellas las ha escuchado antes, sabe que minjae jamás lo lastimaría, no lo dejaría morir… si es que alguna vez realmente estuviera en peligro, jae lo protegería y su corazón experimente un cosquilleo delicado y cálido. familiar. “sé que no lo harías aunque también me han llamado loco así que… puede ser que sí termine muerto aquí en el suelo.” concluye, es su forma de evitar dejarse llevar por la familiaridad de compañía ajena, por la dulzura que brindan recuerdos. “¿eso significa que me vas a ayudar?” pregunta pues no ve a opuesto moverse. “¡veinte horas! ya estoy cuatro horas tarde. además ¡es mejor temprano que tarde!” pausa. algo no suena bien. “–ah, espera, creo que no era así…” dice entre una risita. “¿por qué pelearía con nai?”pregunta y gira su rostro hacia donde le indica pero a pesar de que se coloca un poco de puntitas para observar mejor entre la gente no la ve. sonríe suave y divertido ante excusas, sabe que perfectamente podría ir solo pero no quiere hacerlo, le agrada más la idea de que minjae busque acompañarlo. “verdad,” responde intentando ignorar el vuelco que da su corazón. “seria una tragedia si me pierdo porque ¿quién va cuidar a haru y a su futuro hermanito si eso pasa?” excusa pobre es la que ofrece de vuelta, usando a su gato, y al futuro gato que quiere adoptar en las próximas semanas para ello. “no puedo dejarlos solos.” agrega mientras entrelaza sus dedos con los impropios. lo hace sonreir como su mano se siente tan pequeña al ser sostenida por la del mayor, la calidez que irradia su piel lo reconforta, y por un instante las observa, las balancea levemente antes de volver su vista al rostro impropio. “claro… podría chocar con alguien y esa persona podría querer pelear. yo no se pelear y no estarías ahí para defenderme… eso podría salir muy mal, luego nadie querría darme trabajo con un ojo morado.” asiente un par de veces. “es necesario que me acompañes.” concluye.
rueda los ojos y suelta una risita, sonido que no está acostumbrado a verbalizar. no con esa suavidad. ‘ entonces si eso pasa, te contactaré con la ouija. para decirte que... te extraño y que uh — jiwon probablemente se uniría para quejarse de por qué tenías que morir en el día de su cumpleaños. ’ bromea, para ocultar parte de la verdad en su confesión a medias. lo extraña ahora, incluso cuando su presencia está al lado. lo extraña cuando sus días no hacen más que empeorar, y no es algo que usual de él. se desapega rápido de las personas, de las situaciones, de las ciudades. no puede hacerlo con soohyun. ‘ ah... no sé. ¿dije eso? lo siento, estoy borracho y me olvido de lo que digo. ’ ceño exageradamente fruncido denota confusión. no está ni siquiera un poco ebrio, sin embargo, siempre encuentra una oportunidad para molestar. su pecho se sacude en un sonido airoso. ‘ casi, bebé. ’ apodo sale sin darse cuenta y culpa a lo familiar de la relación ya terminada que siempre los envuelve. ‘ porque eso es lo que hacemos entre nosotros cinco. peleamos, todo el tiempo. a mí me tratan muy mal, ¿sabes? ’ no tarda en tomar posicionamiento de víctima, tragando la diversión. ‘ ¿la bola de pelos de haru va a tener un hermanito? ’ cuestiona con un arqueamiento en sus cejas, de genuino interés. ‘ sería una real tragedia. ’ coincide, sacudiendo su cabeza levemente en una afirmación. agradece que contrario está concentrado viendo la unión de las manos, porque así puede sonreír genuinamente enternecido y no ser visto. esconde carmesís hacia dentro y agradece que la única prueba de su estado esté escondida: su corazón latiendo torpemente. como si de repente se hubiera olvidado cuántos bombeos tiene que hacer por segundo, saltándose varios de ellos. ‘ ¿es por eso que me quisiste todo este tiempo? ¿para que sea una especie de guardaespaldas? vaya, soohyun. me siento... ofendido. y usado. ’ frunce y hunde el ceño como si aquello hubiera partido su corazón de decepción. ‘ súper necesario, aunque me hayas partido el corazón con esa confesión. ’ bromea, apretando enlace de manos para guiarlos en medio de la gente. y no es hasta unos minutos recorriendo que en medio de la pista la divisa, está a unos pocos pasos. pisadas se frenan, deja de darle la espalda al menor para voltearse. probablemente contrario la vio también, pero sabe que ese probablemente podría ser el único momento de la noche. él se iría por su cuenta, soohyun también. no quería que pase. ‘ no la veo por ningún lado. ’ miente, diestra va a parar a un costado de cintura ajena mientras se inclina a hablarle en el oído. un poco por la música, otro poco por sus innegables ganas de romper distancia. encesta sus ojos en los ajenos, ahora con un poco más de intensidad. casi como un ruego, también lleno de promesas. ‘ ¿tú la viste? ’