âÂżQue cĂłmo se me ocurriĂł? Las cosas no se nos ocurren, las cosas se incuban, fermentan, ocupan nuestras fantasĂas mientras dormimos. Las cosas avanzan por su cuenta, recorren un camino paralelo en algĂșn lugar de nuestro interior del que no tenemos ni el mĂĄs remoto conocimiento y, en un momento determinado, llaman a la puerta: aquĂ estamos, somos tus ideas y queremos que nos escuches.â
La librerĂa en la colina, Alba Donati











