indgos.
‘ seguro se tardó hablándole a la novia ’ porque llegan a ser tan melosos que le provocan nauseas, una de las principales razones por las que se niega a seguir la línea de formalización, nunca podría darle ese nivel de atención a nadie. ‘ o se está demorando a propósito para no ayudar en nada ’ era también una posibilidad viable, sabe que su mejor amigo prefiere cocinar por sobre hacer cualquier otra tarea doméstica, que tiende a caer sobre los hombros de beth o él mismo. era un desastre. ‘ ponle cuchara, seguro no sabe comer arroz ’ se burla de vuelta, la forma en que ambos se habían acoplado le gustaba, lo hacía sentir cómodo. inclusive, propuesta de invitar al coreano había caído de boca de madi, no propia, aunque la idea no le molestaba, pero no quería presionar circunstancias. añade servilletas a la mesa, antes de dejarse caer sobre el asiento que suele albergarlo cuando está en compañía en hogar, generalmente termina comiendo un poco en la cocina o tirado en el sofá con una película de fondo. ‘ no, no es subjetivo cuando se trata de mí ’ su voz suena serena, antes de echar con cuchara porción de arroz y verduras en plato. apodo lo hace elevar la ceja, mano surda se acerca hasta la mejilla masculina y jala de ella. ‘ me vuelves a decir bebé te corto la lengua ’ es una amenaza vacía, ambos lo saben, más cuando la sonrisa divertida aparece en su rostro por mero acto. cuando pequeño su mayor improperio era no seas bobo. el inglés agudiza su voz al final de frase, como si estuviese imitando el tono de habla de un infante. ‘ me fui a los doce años, qué iba a decir alguna grosería, las aprendí en los camarines de la escuela ’ se defiende, toma entre dígitos cerveza y tira de pestaña para abrirla; contraria inclina vaso para recibir líquido con menos espuma, aun así deja que se junte una parte en la zona superior. vine a buscar lo que me pertenece, entonó el británico con un orgullo falso y una risa entre sus labios, mientras continua sirviéndose más comida. ambos platos lucían mucho más grandes que el propio ‘ no soy una cosa para que te quedes ’ se defiende, dándole un pequeño empujón para moverlo un poco en su asiento. ‘ no, no deberíamos, no iré a esa mierda ’ no le interesa, tampoco es que tenga un problema con el país, le irrita la burla que se instauró de un segundo a otro y no cesa. aunque, en ocasiones, debe admitir que insistencia provoca una que otra carcajada. ‘ ¡no me gusta! ’ exclama cansado, y toma un sorbo de bebida, más largo de lo usual, solo para continuar con el teatro. ay, badi no te enojes, cuando pequeño terminabas llorando después de una rabieta, la mano había volado hasta su mejilla, pero no alcanza a tocarla cuando le pega. ‘ deja de decir cosas que hacía de pequeño, que las usará en mi contra ’ porque lo conoce, a ambos, de hecho, y sabe que actuar de madai era netamente para incordiar. es gracioso que mismas dinámicas que tiene en inglaterra, solo logró emularlas en aplicación que aún provoca pesadillas. ‘ en la mañana ordené los papeles de bora para que pueda viajar adelante, tuve que pagar el extra, te tiene que llegar el ticket a tu correo ’ señala para que el otro revise dispositivo, y provoca una sonrisa en sus fauces que apenas lo dice el otro ya está moviendo sus manos para verificar: lo dejé arriba, ya vengo. y desaparece por la escalera, justo cuando bada mueve sus palillos para robar un pedazo de brocoli de plato impropio, él no había logrado sacar ninguno. ‘ ¿estás mejor? ’ no contestaste en días, quiere decir, pero se censura ‘ ¿has ido al médico? ’ se refiere tras final de juego, entre los afectados, ingguk y gaeul salieron mucho peor que él. si es que algunas de sus heridas podría ser considerada como algún problema. ‘ volveré en marzo, quizás, tengo que ponerme a trabajar ’ informa, aún existe posibilidad que estadía se alargue. ‘ si necesitan ver algo en la televisión, puedo dejarles mis llaves a ti y gaeul ’ ofrece, de pronto.
‘ ¿qué dices, bebé? ¿que me vas a morder la lengua? ’ así como toda amenaza que escapa de opuestos se la toma con ligereza, propósito acerca más a entretenimiento que cualquier otra cosa, logra que socarronería vuelva parte de semblante y ese juguetón desafío vuelva a tonada. ‘ ¿bobo? ’ repite burlesco cuando es rubio quién interrumpe con información, enfocándose en la acción de llenar su propio plato, apoyando la fuente contra superficie por no forzar de más su muñeca y así tratar de no llamar a ese dolor fantasma que iba y venía aún y con muñequera decorándole. ‘ estarás orgulloso de saber que amplió su repertorio, ahora tiene entre cinco y quince opciones ’ termina de acaparar de últimos pimentones antes de tomar asiento, entretenido con la visual de un bada de doce años que poco sabe cómo terminará siendo vocabulario. ¿qué hacía ingguk a los doce? una mirada rápida a pasado le recuerda a esos días de asistir a clases sin saber qué mierda decían sus profesores o compañeros, forzándose a aprender un nuevo idioma por no volver a repetir esa vieja historia de ser apartado. termina alzando pobladas, acercando una de las latas de cerveza hasta su lado pero sin llegar a abrirle, simple manía de acomodar sus cosas antes de comenzar a comer. ‘ ¿viniste a otro país para llevarte algo? muy de tus raíces ’ bromea respecto a los ingleses, una sonrisita entretenida decorando sus labios antes de tomar un pedazo de carne con sus palillos y llevárselo a la boca. y si se tomaba mal su comentario que se jodiera, que era un simple chiste, masticando proteína a lo que se deja palillos de lado por abrir su cerveza. hasta cierto punto el amigo de bada le recuerda a declan, o al menos personalidad lo hacía. caracterizaba como esos a los que se le hacía fácil llevar el ritmo y congeniar, a pesar que había pasado los primeros minutos más callado de lo normal. se tiene lata en mano, costumbre aleja de la del par, esos que sirvieron en un vaso en vez de simplemente tirar de pestaña y considerarle lista para el consumo. ‘ cierto, te encanta ’ deja que arrugas dibujen en entrecejo, con ladina en boca y su izquierda sujetando alcohol a medio aire, entretenido, mirando de costado a quien ahoga sus quejas con su propia cerveza. expresión expande en boca, se hace de más lugar y dejar mostrar hileras blanquecina. ‘ ah, bada ¿también lloras de frustración? ’ no entra a detalles de dónde viene la otra opción de llanto, simplemente ahoga su propio comentario con un sorbo a su bebida, relamiendo sus labios por quitar cualquier sobra cuando vuelve a dejar metal frente a su plato, retomando el dominio de palillos. ‘ sería incapaz ’ miente descaradamente, cafés buscando al oji azul por negar por pura teatrería, un movimiento sutil antes de volver a ocupar su boca con comida. y joder, habían elegido bien o tenía un hambre de la puta madre, porque estaba seguro que es una de las mejores cosas que ha comido en las últimas semanas. ‘ ¿te la llevas de paseo? ’ refiere a felino, ese mismo que no había conocido hasta hace minutos atrás, antes de ordenar la comida, cuando por fin se dignó a aparecer en departamento luego de recibir invitación. y está bien, lo admitía, era jodidamente adorable. sólo asiente cuando el sonido de una silla indica retirada, aún con la boca ocupada, alzando su mirada por verle desaparecer por las mismas escaleras por las que asomó hace un rato, su atención bajando para topar con robo y, con sus mismos palillos tomar los brocolis de su plato y acercarlos hacia el lado de indigo, por si quería robar otro par. ‘ ¿de? ’ sale primero. ‘ ¿que mataron a la mitad de edra? ¿la paliza de mi vida? ¿o ripper? ’ limita a humor, otra forma de evadir. no quiere hablar del mes de mierda que está teniendo, tampoco del vacío en pecho, o el hecho de que parecía un patrón eso de que cada persona a la que agarra cariño es arrebatada de sus manos. ‘ yup, estuve dos días internado ’ y lo vería reflejado en la boleta de fin de mes, otra preocupación que dejaría para después. de alguna manera luego de desmayar había terminado montado en una ambulancia. ‘ al menos tú estás bien, aún de una pieza ’ comenta, atención navegando facciones hasta volver a cafés. ‘ es bueno saber que cumples tus promesas ’ agrega, escuchando discurso. ‘ ¿quizás? ’ tres meses, saca cuentas, haciendo hacia atrás para apoyarse contra el respaldo y mirar al menor desde ahí. ‘ ¿tanto te gusta el té? ’ molesta, dejando que músculos tiren de comisuras, obsequiando una sonrisa. ‘ hmm, pero yo no vengo hasta aquí por la tele ¿o sí? ’ admite. ‘ aunque quizá gaeul quiera, a ver si usamos tu play ’ manipulando palillos por buscar vegetales, juntando un par a lo que habla. ‘ es divertido escucharlo hablar ’ refiere a madai. ‘ quién diría que bobo era tu peor ataque ’

















