Otro domingo sin poder escribirle a alguienes ke lxs extraño. Gente ke fue mi amiga y me abrieron la psiquis para bien alguna vez y eso me trajo tranquilidad, al menos momentaneamente. Como esa vez ke nos dimos cuenta ke en la plaza aprendimos ke el vino y el sol podían unirnos mas ke cualqier mercancía ke pretendía conocernos. Y me acuerdo d conversaciones palabra x palabra, con la obsesión ke se tiene con las palabras ke se ponen en 1 cancion y sin poder apretar la parte plana d la pantalla ke dice "publicar". Mientras estabamos en la vereda escuchando dsde David Bowie hasta cumbia y tango, mirando la noche y los grafittis, qeriendonos abrazar pero no sabiendo cómo, siendo amigos pero no sabiendo hasta cuándo. Y escribiendo un msj ke nunka enviaría cn algo encriptado, si se sabe leer entre líneas en el fondo diría "me gustabas y no podía soportarlo porke no podía siquiera abrazarte porke fui sumiso d mis miedos". Pero otra vez me dio ese temor al rechazo ke me nombró otra amiga. Trato d pensar cómo quiero ke sean d ahora en más las horas d mis días, quiero creermelo como si fuese verdad eso de planear algo, como si la vida no nos atropellara y nos arrebatara todo en un minuto sin ke nos hayamos despegado d ese abrazo ke nos dábamos. Porke ahora alguien llora de fondo en 1 casa y su voz raspa el tiempo. Tiene dientes desacomodados, pero muerden mas ke los ke están adaptados para morder bien. Y sus palabras fueron alientos d amistad ke no olvidarè. En esa plaza aprendi ke estábamos rotos, ke ya no había arreglo, ke habiamos nacido mal pero no renegaríamos de ello











