Carta nĂşmero 3
Pasa otro diciembre, dos años van?. Ya casi que no pienso en vos como antes, ya casi no me interrumpe el dĂa un recuerdo con vos, un olor, una canciĂłn, una anĂ©cdota de mi primer amor o de mi transiciĂłn en la que inevitablemente estás presente. Ya casi no pienso en vos salvo dĂas como hoy en los que estoy solo y con un poco de desvelo. Sigo sosteniendo el bloqueo como herramienta para cuidarme a mĂ de mi adicciĂłn de estar al pendiente, sin embargo no deja de costarme no saber cuál será tu Ăşltimo cambio de look, si te habrás cortado el pelo, quitado las cejas o tatuado una estella en la cara. Yo estoy pelado y más gordo pero por el momento me gusta. Quisiera poder pedirte perdĂłn por haber sido tan juzgĂłn con tus formas de vincularte, nuestra separaciĂłn me sirviĂł para entender que mis formas de querer ayudar a veces implican demasiadas opiniones y expectativas y que el 90% de las veces seguro que no querĂas ayuda. Vos igual estabas muy pelotuda pero gracias porque este año pude hacer nuevas amistades -en gran parte y de alguna forma- gracias a vos y a la lecciĂłn que me quedĂł. TambiĂ©n te perdonĂ©, porque entendĂ que nuestro vĂnculo se tenĂa que morir para que podamos brillar. SĂ© que cuando me hablaste quisiste demostrarme eso, que estabas brillando sin mĂ. Yo tambiĂ©n lo pude hacer y estoy feliz. Ojalá estĂ©s bien, ojalá estĂ©s amada y llorando de la risa. Lanzo de nuevo una botella que lleva esta carta consigo.













