le observa con parpados apesadumbrados no sabe a ciencia cierta si por festividad o por cansancio, pero es consciente de lo que ve, al menos en un noventa por ciento y es por aquello que mueca no se hace esperar y simplemente le mira a los ojos, intentando buscar alguna pista que indique cualquier cosa que aquellas palabras que no dicen absolutamente nada le declaran. ❝ buen intento, pero no he tomado absolutamente nada. ❞ es mentira, por supuesto, pero contra la costumbre, en realidad va mucho más sobrio de lo que debería, mucho más sobrio para que el contraste y la personalidad no sean tan delicadas y agradables como suelen serlo. ❝ venga, no tienes que decirme si no quieres, pero que si ha sido alguien, no me molestaría partir un par de narices. ❞ le dedica un guiño juguetón en el momento que vuelve a escucharle y se termina deshaciendo de propia chaqueta, tendiendo la misma sin ninguna duda, pero le mira fijo, quizá demasiado. ❝ anda, toma la mía. ❞
negativa carece de timidez, mucho menos recae en la vergüenza que podría generar el permitir involucrarse en turbios encuentros. es simple extrañeza, pues no está acostumbrada a que terceros muestren demasiado interés en su persona, mucho menos a algo tan delicado cómo los tenues cardenales plasmados alrededor de sus muñecas. respuesta obtenida la toma por sorpresa, obligándola a apretar sus labios en una tensa mueca que dimita fallida actuación. suspiro perfora silencio, dejando a un lado su improvisada alteración para cruzarse de hombros. ‘ no es lo que parece. ’ cuenta a su defensa, ‘ un idiota me dio problemas la otra noche, pero sí te preocupan mis heridas deberías ver cómo le deje la cara. ’ vaga sonrisa se asoma ante el fugaz recuerdo, una noche que sin duda preferiría evadir, pero de la que había resultado victoriosa. ‘ pero, uh, gracias. ’ sus hombros se alzan, buscando restar importancia alguna a todo el asunto. ‘ lo tomaré en cuenta la próxima vez. ’ asegura con una inclinación. su cabeza se sacude ante siguiente ofrecimiento, dejando a su paso una apenada carcajada, ‘ estoy bien, milo. no necesito una chaqueta, simplemente no quería causarte molestia alguna. ’