shhani.
“todo ésto nos está volviendo a todos un poco locos,” quiere utilizar como excusa, aunque sí es cierto que el frío, la incertidumbre, los mensajes encriptados – todos generan desolador panorama que no acompaña a desapariciones. “lo peor es que ahora todo el mundo cree que nosotros cortamos la energía, y yo te juro que no fue así” se refiere a aquellos con los que estuvo en la cabaña y cómo parecieron acabar envueltos en comprometedor panorama que no jugó a su favor al ser hallados. “quiero volver ya a pomona.”
se mantiene en silencio mientras le escucha, atreviéndose a asentir ligeramente, está de acuerdo con que todo parece ser demasiado, la cantidad suficiente para lograr abrumar a todos los involucrados. su entrecejo se frunce de inmediato, porque siempre suele ser de esos que se mantienen alejados en su propia burbuja, lejos de rumores o acusaciones en las que el resto parece siempre verse involucrado. los segundos parecen largos mientras encuentra palabras correctas que pudiese vociferar, sin embargo, reconoce que en aquel panorama tan crudo no existe la posibilidad de poder hacer sentir mejor a alguien. ‘’yo te creo, shani, ¿sí?’’ asegura, tono firme mientras que busca mirada ajena como acto alentador, después de todo, la morena no parece ser de esas personas que busquen hacerle daño al resto y hacerle ver que está de su lado parece ser lo único noble a su alcance. ‘’se va a resolver pronto, e-estoy seguro,’’ pero duda, la voz se le quiebra y la seguridad con la que mantiene mirada ajena ya no permanece, es situación que lo rebasa y no quiere dar promesas vacías. ‘’al menos espero que lo hagan, no creo que alguien pueda culparte,’’ termina por suspirar y se atreve como último acto a posar mano temblorosa sobre hombro ajeno, aplicando una ligera presión para reconfortar.













