Fugaces y etéreos
Quisiera escribirte cartas, donde te digo que te extraño. Que mi cuerpo te siente cerca, muy cerca, pero no puede tocarte o sentir tu calor. Que tengo un sentir muy profundo de necesidad, y me hiere, me hace frágil y vulnerable. Quisiera decirte lo que haría si estuvieras justo aquí a mi lado,.. Te abrasaría y me envolvería en ese momento en tu esencia. Te besaría como si de ello dependiera mi vida. Sentiría tu respiración constante, con mi cabeza sobre tu pecho y al acercarme a tu boca justa y honesta. En estas palabras me estremesco. Juré no volver a pretender a alguien, a su idea. A crear ilusiones en mi mente para encerrarte como un ave azul en una jaula blanca. No quiero aferrarme a esa quimera, como quien solo busca refugio,.. aunque, serías mi refugio. No quiero amarrarte. No deseo envolverme en nudo ciego contigo, por mí o por ti. Pero, quiero soñar que solo estoy contigo, en una noche azul y blanca,.. serena. No quiero soñar más, pero anhelo no despertar. Reencontrémonos, de entre tantas vidas, y besémonos en éxtasis. En suave delirio, en bosque de hierba fresca y venados apurados por descubrir la brisa sobre sus cabezas; fortalezas. Y cuando pierda la magia que me refugia en este invierno, te vaya olvidando, con cariño, con respeto. Que cuando despierte, tenga razones para amar la vida, con pasión. El solo hecho de respirar y tenerme como refugio propio, seguro y cálido. Vete en el viento que respiro. Deslízate como una gota de agua en mi río predilecto, cualquiera. Yo voy a estar bien, esperando otros momentos de gloria, fugaces y etéreos.














