Pasaba por los pasillos para poder llegar a su habitación, cuando por arte de magia se abrió una de las puertas de un camarote el cual por lo que podía notar no era el suyo, avanzo un paso para ver si alguien se encontraba dentro este y pudo ver a una chica la cual hacia muecas frente al espejo — ¿Qué estas haciendo? — pregunto la castaña divertida arqueando una de sus cejas.
La voz de la chica la tomó por sorpresa así que se dio vuelta rápidamente algo asustada y al darse cuenta de su error comenzó a reír.— Oh, ¿Nunca haces muecas frente al espejo?, pensé que todas las mujeres lo hacíamos.— Dijo intentando que su comportamiento no pareciera tan raro.— De igual manera nunca lo hago, no se que estaría pensando.— Agregó tratando de sonar convincente.
















