...Del perdedor
Es necesario puntuar algo. Decir que no todo está dicho y que gran parte de lo que se ha dicho, está mal. Que empieza como poca cosa, como querer entender, como querer, aparentemente, opinar y dar un buen consejo. De creer que todos estamos en el mismo punto de partida, que todos corremos igual, el mismo camino y distinguimos una cosa de la otra. Habrá que empezar, quizá, a dejar de hablar en plural. A no creernos tan juntos, tan solos, tan únicos. Habrá que decir que bastará, para empezar, prescindir de nosotros.
Es fácil acercarse, ligeramente, a una aparente introspección. A una posibilidad de estar en contacto con uno mismo. Qué uno. Habrá que dejar muy en claro que no estamos hablando de yo. Que para los poetas de la actualidad, la borrosa superficie de inseguridades que les representa la existencia es un espejismo. Hay que hacerlo saber. Ningún poeta es verdaderamente un poeta.













