oír disparatadas acerca del futuro no estuvo en su bingo del día. diablos, acabó en la fila por pura desesperación, huyendo de conocidos rostros ( medios hermanos ). alisa las arrugas de camiseta y chaqueta, subiendo cejas por debajo de máscara. el hombre frente a él despierta un atisbo de incredulidad, comprendiendo por dónde iba el asunto. ‘ quién sabe, ¿crees en estas cosas? ¿qué tan hábil será el supuesto adivino? ’ expulsa sarcasmo desde lo más hondo de su ser, enroscando centro de carnosidades con los brazos cruzados. ‘ te hablará de tu vida laboral e incluso romántica. por ejemplo que pronto aparecerá el amor de tu vida o que está más cerca de lo que imaginas, bla bla bla. ’ imita el tono que suelen usar, siempre predecible y aburrido, riendo de lado. ‘ no cambian el truco, ¿perderás tu tiempo en ello? ’