That guy who helped you to escape. He already found happiness, so you should go on and find your happiness, too
↳ Gareki × Karneval Score 119
d e v o n
Peter Solarz
I'd rather be in outer space 🛸

pixel skylines
tumblr dot com

Cosmic Funnies
Today's Document
2025 on Tumblr: Trends That Defined the Year

@theartofmadeline
One Nice Bug Per Day
AnasAbdin

★

Andulka
Mike Driver
RMH
Aqua Utopia|海の底で記憶を紡ぐ

shark vs the universe

Kaledo Art
PUT YOUR BEARD IN MY MOUTH

seen from T1
seen from Netherlands
seen from United States
seen from T1

seen from Malaysia

seen from United States
seen from Malaysia
seen from T1

seen from United States
seen from Netherlands
seen from United States

seen from Germany
seen from United States

seen from Greece

seen from Netherlands

seen from T1
seen from United Kingdom
seen from United States

seen from Türkiye
seen from United States
@lithiiumm
That guy who helped you to escape. He already found happiness, so you should go on and find your happiness, too
↳ Gareki × Karneval Score 119

Anya is live and ready to show you everything. Watch her strip, dance, and perform exclusive shows just for you. Interact in real-time and make your fantasies come true.
Free to watch • No registration required • HD streaming
Te hizo sonreír, encender el celular y ver la fecha. No hacía falta nada más.
he 𝓵 𝓸 𝓷 𝓰 𝒆 𝓭 only to make the ᴡᴏʀʟᴅ as BROKEN as ʜᴇ was.
-- ¿El cumpleañero no va a soplar sus velitas?
-- Pero no soy un niño.
-- Oh vamos, me esforcé tratando de elegir de qué color comprarlas.
-- Pero cuánta terquedad.
-- Hahaha~ Feliz cumpleaños, abuelito. Eres el mejor.

Anya is live and ready to show you everything. Watch her strip, dance, and perform exclusive shows just for you. Interact in real-time and make your fantasies come true.
Free to watch • No registration required • HD streaming
Extra:
@paralxzer
You respond to quality words
Once your partner gives you their full attention, for you and only you, you feel fulfilled. You feel grateful when they listen to you all the way, without interrupting, trying to understand your thoughts and feelings, without necessarily giving you their point of view or ‘advice’. Another of your essential needs is the need to share time together. Whether for an activity: a short walk, a movie, a spot of shopping, a romantic dinner, a weekend away together, a meaningful discussion… even watching a TV programme that you will discuss afterwards. The main thing is that you share a quality moment together – and not with your partner’s attention elsewhere. During these moments, you feel loved and appreciated – ‘My partner is interested in me and is ready to spend time with me and for me to share something that I like doing’. Some advice: If your partner has understood your language of love, then you are happy. However, if this isn’t quite the case, then you can perhaps make a few suggestions that will help forge your couple even further (You can even show them these test results). While you are both talking, teach them the art of paying attention to you, doing nothing else during that time. Explain to them that you aren’t looking for answers, but more of a sympathetic ear and empathy, that can even been in silence. To be sure that they’ve understood you and that you’ve understood each other, ask them to paraphrase whatever it is you’ve told them and what they understood about your thoughts and feeling. Good listening comes from the desire of the listener to understand your thoughts, feelings and emotions. Finally, to make sure that you actually get time together, why not open your agendas and fix your common activities, at home or outside – at least once a fortnight?
15.05.17
@paralxzer
Azaleas azules decoraban la mesa y la sala de estar en esa mañana. Adornos previos que habías colocado antes de que él despertara, y aunque el desayuno bien pudiste haberlo llevado hasta su cama, preferiste tomarlo juntos cuando él se sintiera con ganas de levantarse.
El ritual de besos y caricias, fue la premisa de un par de sorpresas que vendrían durante el día. Lo primero era lo primero.
Hiciste los honores besando sus labios con calma y afecto. La voz cariñosa y ronca con la que le diste los buenos días, fue la misma con la que dijiste “Feliz cumpleaños” en danés, francés, e inglés, porque eventualmente querías que te escuchara en cada uno de los idiomas. Así como el esperado “que cumplas muchos años más, a mi lado.”
Como todo un tonto romántico, entre un abrazo, besos y pasos torpes, lo llevaste hasta la mesa para que disfrutara del café y el resto del desayuno preparado. En primera instancia le ofreciste una pequeña caja rodeada y atada por un listón y moño. Lo que había dentro era el primer obsequio. Dos colgantes para su celular; uno de goma, y el otro de plástico. Justo antes de que abriera su regalo, ya tenías una sonrisa complacida en el rostro, pues habías elegido ambos accesorios con la emoción de saber que le iban a gustar. Lo conocías bien, y si aún había algo que no sabías, lo descubrirías durante el resto de años que les quedaba por vivir juntos. Así es, juntos, y hasta que algo tan inevitable como la muerte, los separara.
Después del desayuno, había una salida programada. Le habías avisado con anticipación que querías mostrarle algo en lo que estuviste trabajando durante algunos meses. Probablemente él se había dado cuenta de tus repentinas escapadas, o quizá que demorabas un poco más de lo que usualmente llegabas a casa luego del trabajo. Ahora por fin, todas esas dudas tendrían una buena explicación. Más primero, le llevaste en moto hasta el aparcamiento de un edificio. Cuando bajaron le cubriste los ojos con su pañuelo, y le invitaste a caminar, guiado por tu mano.
Entrando a la recepción, subieron por el elevador hasta un piso alto. Al salir al pasillo doblaste a tu derecha y lo encaminaste hasta encontrar el número de puerta que correspondía con el de tus llaves. Abriste entonces, lo llevaste caminando por el recibidor y dejaste el llavero en una mesa. Se escuchó el ruido de las llaves al golpear la superficie y tras de ustedes la puerta se cerró por fin.
-- Ahora sí, mi amor, déjame quitarte eso. –Dijiste con voz calmada. Quitaste el nudo detrás de su cabeza y dejaste que la vista de una sala acogedora lo recibiera. Muebles contemporáneos con toque minimalista para ahorrar espacios. Al pie de una pared descansaba un sillón largo color gris plomo, con cojines de varios colores. Tomaste su mano y lo llevaste cerca de éste, para que pudiera leer lo que se citaba en la pared.
“Quizás todos los días no sean tan buenos, pero siempre hay algo bueno todos los días.” Decía en danés. Centrada, y en letra Century Gothic con mayúsculas.
En la mesa de centro y en el librero, descansaban arreglos florales de colores vivos. El aroma a pintura fresca aún se respiraba en el aire también. No había pasado mucho tiempo después de todo. Ya que el recorrido no terminaba, lo llevaste a la recámara principal. Allí sobre el respaldo de la cama, rezaba otra frase. Esta era una específica, sacada de un fragmento de canción que te gustaba.
Además de la frase, había un ancla naranja, dibujada. El fondo de la pared era celeste, color que te recordaba mucho al joven que estaba a tu lado. Tal vez se preguntaba qué tenía que ver todo eso con él, con ustedes. La respuesta vino cuando te acercaste a besar su mejilla y entonces le dijiste, “este será nuestro nuevo hogar”.
Aún faltaban muchas cosas qué arreglar, le explicaste. No estaba completo en cuanto a amueblado y diseño, y la razón era sencillamente porque querías que lo hicieran juntos, para tomar en cuenta también sus deseos y necesidades. Que un hogar se sintiera como tal, porque lo habían creado y diseñado ustedes dos. Después de todo, de eso se trata una vida juntos. De la mezcla y el diseño de todas esas cosas que los hacen sentir bien, y que disfrutan de la misma forma.
paralxzer:
@lithiiumm
Teniendo más que presente algunos deseos que se le expresaron hace un tiempo la noche anterior sugirió viajar, suponía que ser egoísta y alejarlo de sus responsabilidades un día o dos… no tendría mayores repercusiones negativas y que estas cosas debían hacerse mientras aún se pudiera. El hecho de que encontrara placer en conducir solo era un plus colateral que no influyó realmente en la decisión.
Fue así que para el cumpleaños ajeno amanecieron en una cabaña semiretirada en la Playa de Mortelle. Aunque a decir verdad allí quedó solo el auto y las pocas pertenencias que llevaron. Dado el buen clima acabaron pasando la noche en la playa misma con la arena como lecho de amor y el manto estelar como cobija, no que realmente la necesitaran cuando dos amantes se tienen completamente el uno para el otro. Allí fue donde le declaró su amor de nueva cuenta en todas las formas que se pueden demostrar con acciones además de murmurarlo contra su piel más de una vez.
Cuando la claridad y calidez del sol los bañara se dedicaría a volver a llenarlo de besos y caricias y teniendo a disposición ese pequeño espacio retirado de cualquier otra persona lo incitaría a meterse al mar juntos y dedicarle palabras tanto dulces como más toscas, después de todo, nada podría interferir, ya no. Y no sería hasta después que le prepararía algo para desayunar, intervalo perfecto antes de continuar el cumpleaños del preciado amor de su vida fuera para recorrer la playa tomados de la mano, disfrutar el paisaje o aventurarse y recorrer tan exótico punto de Sicilia. Su mayor deseo era que Diso pudiera disfrutar de su día al máximo y recordarle sin excepción cuanto Tramonto lo amaba.
-- Hoy ha sido el cumpleaños de un mocoso muy especial.
-- Hmm.. Me pregunto de quién.
-- Hahaha, no te hagas el tonto. Tú por supuesto. Feliz cumpleaños, Diso.
-- Muchas gracias, Osid.

Anya is live and ready to show you everything. Watch her strip, dance, and perform exclusive shows just for you. Interact in real-time and make your fantasies come true.
Free to watch • No registration required • HD streaming
Como cuando te está llevando el cansancio pero aún así quieres estar ahí para la persona que te mandó un mensaje porque necesita tu ayuda.
paralxzer:
@lithiiumm
Cualquiera que te hubiera visto afirmaría que eras una persona egoísta y que velaba únicamente por tus intereses. El caso era que aquello ya estaba bastante lejos de ser una realidad gracias a él, que si bien conseguiste su atención siendo terco y obstinado, logró hacer estragos en ti, los cuales considerabas para bien. Te había hecho crecer como persona, y lejos estaba ya de ser un mero capricho. No había dudas que en esta fecha tan especial era la más indicada para dar cierto obsequio que quizás habías dado por sobreentendido por la coyuntura y momento de vida en el que estaban, pero… después de pensarlo tanto, había más sí que no.
Como la mala influencia que eras a veces, apagaste toda alarma y ninguno fue a la universidad, dándote la posibilidad de tenerlo casi todo el día para ti, ya que no le detendrías si quería ir a su casa o salir con algunos de sus amigos, había libertades que respetar, más cuando ya prácticamente vivían juntos.
Hasta el momento no le habías regalado más que chocolates belgas además de tomar la tarea de hacer las comidas del día con la mayor dedicación que pudiste, no que tuvieras mucho talento en ello, pero lo que hacías sabía bien al final. Así que, a la noche, cuando regresó por fin, le abrazaste y besaste con mucho ahínco, tan apasionado como siempre y acabaron tumbados en el sillón dándole unos cuantos mimos más.
En cierto momento te detuviste y llamaste al tercer integrante la familia, la cual tan pronto tocó los dedos de tu mano se refregó y del collar sacaste algo pequeño, el tan tardado regalo. No dijiste nada, y el movimiento creíste que fue sutil como para no levantar sospecha, así que volviste a robarle un beso profundo y significativo, en un momento tomaste su mano y deslizaste el aro dorado por su dedo, acabando el beso sin ninguna prisa aparente.
—Nuevamente, feliz cumpleaños, primor, espero que… me aceptes como tu obsequio esta vez. Mi objetivo sigue siendo el mismo, querer hacerte feliz. Te amo, Neith…— murmuraste con calma y claro cariño en tu tono. La decisión era suya, por él y por ti siempre intentarías ser mejor como persona.
La comodidad de una mañana fresca entre unos brazos conocidos fue el primer regalo de tu día, había que admitir. No porque fuera algo cotidiano a lo que te habías acostumbrado desde hace algún tiempo, perdía el sentimiento especial del momento. ¿En que otros brazos podías despertar si no? Los suyos eran los únicos que querías tener amarrando tu figura sin ganas de soltarte nunca. Al menos para ti, era difícil desprenderte del abrazo mañanas comunes en las que el deber tocaba la puerta.
Que en tu cumpleaños fueran a tomarse el día libre no te molestaba. Gustos así te los permitías cuando solías pulirte día tras día en las cuestiones universitarias. No solo él había crecido teniéndote a su lado, crecías como individuo, alimentándote del amor, el cariño y la atención que te daba y que reciprocabas siempre más de lo que recibías. Que el encanto de la relación se mantuviera tal como el primer día demostraba que ninguno de los dos permitía que la llama se apagara y al contrario se alimentaba con los gestos y las palabras diarias.
Pellizcaste travieso su brazo y luego te enredaste a su cuello para darle un beso profundo en agradecimiento por los chocolates y el almuerzo, antes de ir con tus padres que curiosamente se habían acordado de ti. Prometiste volver temprano. Palabra que cumpliste al tocar la primera hora del anochecer para volver a casa. Tú casa. El lugar que solo sabía a hogar porque estaban los dos. Con el miembro adicional por supuesto.
En el sillón, con la prisión de su cuerpo y la boca hincada en tus labios, acariciabas su espalda y tu propia boca se mecía con gusto en un abrir y cerrar. Presionabas los labios homólogos de acuerdo a tu sentir; apasionado, afectuoso y exigente. Sonreías cuando se hacían pausas para recuperar el aire, y te unías a él de nuevo en silencio a la par que tus dedos largos se hundían en sus cabellos celestes y le acariciaban. Solo tú supiste el vuelco que te dio en el corazón y que de pronto te hizo llevar la mirada hacia la mano para admirar el oro que lucía alrededor de tu falange. Tus labios se abrieron en aras de mostrar una sonrisa completa y pegando la frente a la suya reíste con voz bajita y con los ojos cerrados.
-- No sabes cuánto te adoro. Todo de ti me gusta. Todo lo que eres, amo. Y todo lo que soy es tuyo, para siempre. –Tan impulsivo como siempre lo has sido, arrebatado y lleno de pasión, le diste la vuelta para que él quedase recostado boca arriba en el asiento. Menos mal tu gatita se había alejado pues no querías hacerle daño. Y ya sentado en su regazo, deslizaste una mano firme desde su vientre hasta el pecho, antes de inclinarte hacia él para darle un beso tranquilo en los labios. – Así que.. con gusto quiero ser tu esposo. Porque yo quiero que tú seas el mío. ¿Te queda claro, León? –Sonriendo con esos labios estirados de un modo seductor, finalizaste con la punta de la nariz recorriendo su mejilla en una larga caricia.
En silencio y en la soledad de tu habitación, releías nuevamente la carta escrita por tu esposo. Lentamente, repetías cada frase con la voz de tu pensamiento, y en ocasiones imaginabas la suya diciéndolo en voz alta. Tu parte favorita, siempre resultaba aquella donde aseguraba que nunca soltaría tu mano.
Hey Nocte, cierra los ojos. Imagina la sensación de tener a Osid frente a ti, atado de tobillos y muñecas. Los ojos vendados, un collar de cinto en el cuello, su figura desnuda a tu merced, salpicada de agua. Sus labios suspirando en ansías de tener los tuyos, y su cuerpo ardiendo en espera de sentir tu piel. ¿Podrías mantener la cordura o dejarías que despertara el lobo y fuera a proclamar lo que le pertenece? Antes no podías, pero ahora es fácil dejar huellas en su tersa piel.
No era que te agradara demasiado la idea de simplementehacer caso al principio pero conforme la idea seguía terminaste cediendo alpedido. Con los ojos cerrados dejaste volar tu imaginación concentrándote en ladescripción a la que le faltaban la cantidad de detalles suficientes para quelos espacios se llenaran en tu cabeza.
Progresivamente una sonrisa con tintes de concupiscencia se dibujó en tus labios, loscuales sin remedio comenzaste a morder con cierta urgencia pero no tantanotoriedad. Podías hasta oír los suspiros y demás sonidos contra tu oído ademásde imaginar los pequeños estremecimientos propios de la sensibilidad adquiridacon la humanidad.
Suspiraste justoantes de abrir los ojos, sentías la temperatura subir a tu alrededor condemasiada rapidez… también te habías hecho ‘débil’.
—¿Y por qué… habríasiquiera de mantenerla? El lobo siempre estará latente y aunque ya sé que estodo mío, nunca está de más el volver a reconfirmarlo. Por supuesto que estavez si podría disfrutar el que no quede espacio sin marcar.— la sola idea deque marcas rojizas y violáceas adornaran por incluso algunos días el lienzopálido que era su piel se veía más que perfecto, tentador y apetitoso.
TAKE IT OFF YOU WANT IT OFF
‘Cause I know, what you’re feeling.

Anya is live and ready to show you everything. Watch her strip, dance, and perform exclusive shows just for you. Interact in real-time and make your fantasies come true.
Free to watch • No registration required • HD streaming
N: Deja de perder el tiempo en instagram y ven a abrazarme en la cama
Pero si no estabas perdiendo el tiempo, tu instagram había adquirido más variedad desde que no solo tenía selfies tuyas sino que también de quien ahora te reclamaba y del pequeño minino, en todas las combinaciones posibles de esas tres variables. De todas formas subiste una última foto del último mencionado durmiendo y dejaste el aparato sobre un mueble para cumplir el pedido con más que gusto.
—¿Me extrañaste mucho?— cuestionaste traviesamente a los pies de la cama, sonriendo de forma en que se entendía que te habías autorespondido. Te quitaste el calzado y trepaste la misma hasta quedar sobre el azabache, tomándote un momento para dejarle un generoso beso en el cuello justo antes de depositar el peso sobre su cuerpo y abrazarle. Progresivamente caíste a un lado para quedar frente suyo y dedicarle más besos para compensar el haberle hecho esperar.
Sonríes porque sabes que ese león ni siquiera necesita que se lo confirmes. Al final obtienes lo que quieres, cuando él se sube a la cama y ataca tu cuello. Para darle espacio, levantas el mentón y lo dejas hacer lo que quiera mientras le abrazas rodeando y apretando su espalda, simultáneamente haciendo lo mismo con tus piernas. Te habría gustado que permaneciera en esa posición, porque de alguna forma te gustaba tenerlo encima.
-- ¿Te he dicho que eres un narcisista desagradable? A veces se me antoja desaparecerte esa sonrisa. –Murmuras como si realmente te molestara, pero no puedes evitar sonreír y colar una pierna por entre las suyas y luego tomar su rostro con tus manos para morderle los labios y besarle de manera profunda. Aquella noche estabas deseoso de besos y caricias. Tenías que aprovecharte de él, pues una mano ya le acariciaba la nuca y los dedos se entrelazaban con sus cabellos de forma ansiosa. ¿Por qué te gustaba tanto? No tenías ni la menor idea. Recuerdas que al principio te parecía un idiota, y ahora no puedes vivir sin él. Inevitablemente se demostraba en la forma en que tus labios apretaban los suyos y se frotaban constantemente como si dependieras de ellos.
En respuesta a esto. -- @paralxzer
Para disfrutar la caricia con la que roza tu mejilla, te adelantas a cerrar los ojos y sonríes con tus labios estirados en una curva sencilla y suave. Aunque no quieres apartarte de su calor ni romper el abrazo, terminas por deslizar los brazos de vuelta, aprovechando para acariciar de manera firme sus hombros y su pecho cuando tus manos también descienden. Antes de si quiera responder, retomas el contacto y robas de su boca un beso pequeño que va junto con una mordida sutil. Qué bueno que cerca de ustedes estaba la cama así que lo guiaste hasta ella tomando su par de manos.
-- Seguro que esto te traerá viejos recuerdos. –Advertiste, y con entusiasmo tomaste la tablet que tenías en la mesita de noche a un lado de la cama, antes de sentarte en el colchón e invitarle a que lo hiciera a tu lado. Después de eso, comenzaste a leer algo escrito en la página que tenías abierta en el navegador. Seguro que Tramonto la recordaba.
“Bien... no estoy seguro de cómo empezar... pero, feliz primer mes, Paradiso, mi amor... no, sin dudas el amor de mi vida, mi novio bonito y dulce, tan perfecto para mi, mi luz, mi vida... Ya ha pasado un mes, ¿un mes? al menos para mí ha pasado tan rápido, será porque me haces tan feliz, porque mis días adquirieron color, te tengo a mi lado, ¿qué más puedo pedirle a la vida?”
El mensaje continuaba. Le leíste hasta el final.
Una vez terminado, sentiste la necesidad de acurrucarte a su lado y apoyar la cabeza contra su hombro. El dispositivo lo tenías en la mano derecha, así que usaste la izquierda para tomar la mano ajena y entrelazar con cariño y firmeza los dedos. – En Agosto serán seis años desde entonces. –Dijiste en voz baja, con un tinte cálido y especial. – Significa mucho para mí. –Apretaste su mano. Tal vez no tenían una historia sufrida, trágica y dolorosa como sus contrapartes, pero también habían tenido sus dificultades, como cualquier otra pareja, y a pesar de todo aún estaban aquí, juntos. Viviendo la vida que en algún momento desearon tener. Y lo mejor de todo es que eran felices.
-- Nunca soñé con otra persona amándome, que no fueras tú. Tampoco quise tocar a nadie más. –Murmuraste--. Me alegra saber que podré estar contigo hasta el día en que deje de respirar. –Levantaste la mirada. Querías ver la expresión de su rostro o que al menos él viera la tuya. Había algo que te interesaba proponer. – ¿Te gustaría hacer algo especial para nuestro aniversario?