15.05.17
@paralxzer
   Azaleas azules decoraban la mesa y la sala de estar en esa mañana. Adornos previos que habĂas colocado antes de que Ă©l despertara, y aunque el desayuno bien pudiste haberlo llevado hasta su cama, preferiste tomarlo juntos cuando Ă©l se sintiera con ganas de levantarse.
El ritual de besos y caricias, fue la premisa de un par de sorpresas que vendrĂan durante el dĂa. Lo primero era lo primero.
Hiciste los honores besando sus labios con calma y afecto. La voz cariñosa y ronca con la que le diste los buenos dĂas, fue la misma con la que dijiste âFeliz cumpleañosâ en danĂ©s, francĂ©s, e inglĂ©s, porque eventualmente querĂas que te escuchara en cada uno de los idiomas. AsĂ como el esperado âque cumplas muchos años mĂĄs, a mi lado.â
Como todo un tonto romĂĄntico, entre un abrazo, besos y pasos torpes, lo llevaste hasta la mesa para que disfrutara del cafĂ© y el resto del desayuno preparado. En primera instancia le ofreciste una pequeña caja rodeada y atada por un listĂłn y moño. Lo que habĂa dentro era el primer obsequio. Dos colgantes para su celular; uno de goma, y el otro de plĂĄstico. Justo antes de que abriera su regalo, ya tenĂas una sonrisa complacida en el rostro, pues habĂas elegido ambos accesorios con la emociĂłn de saber que le iban a gustar. Lo conocĂas bien, y si aĂșn habĂa algo que no sabĂas, lo descubrirĂas durante el resto de años que les quedaba por vivir juntos. AsĂ es, juntos, y hasta que algo tan inevitable como la muerte, los separara.
DespuĂ©s del desayuno, habĂa una salida programada. Le habĂas avisado con anticipaciĂłn que querĂas mostrarle algo en lo que estuviste trabajando durante algunos meses. Probablemente Ă©l se habĂa dado cuenta de tus repentinas escapadas, o quizĂĄ que demorabas un poco mĂĄs de lo que usualmente llegabas a casa luego del trabajo. Ahora por fin, todas esas dudas tendrĂan una buena explicaciĂłn. MĂĄs primero, le llevaste en moto hasta el aparcamiento de un edificio. Cuando bajaron le cubriste los ojos con su pañuelo, y le invitaste a caminar, guiado por tu mano.
Entrando a la recepciĂłn, subieron por el elevador hasta un piso alto. Al salir al pasillo doblaste a tu derecha y lo encaminaste hasta encontrar el nĂșmero de puerta que correspondĂa con el de tus llaves. Abriste entonces, lo llevaste caminando por el recibidor y dejaste el llavero en una mesa. Se escuchĂł el ruido de las llaves al golpear la superficie y tras de ustedes la puerta se cerrĂł por fin.
   â Ahora sĂ, mi amor, dĂ©jame quitarte eso. âDijiste con voz calmada. Quitaste el nudo detrĂĄs de su cabeza y dejaste que la vista de una sala acogedora lo recibiera. Muebles contemporĂĄneos con toque minimalista para ahorrar espacios. Al pie de una pared descansaba un sillĂłn largo color gris plomo, con cojines de varios colores. Tomaste su mano y lo llevaste cerca de Ă©ste, para que pudiera leer lo que se citaba en la pared.
âQuizĂĄs todos los dĂas no sean tan buenos, pero siempre hay algo bueno todos los dĂas.â DecĂa en danĂ©s. Centrada, y en letra Century Gothic con mayĂșsculas.
En la mesa de centro y en el librero, descansaban arreglos florales de colores vivos. El aroma a pintura fresca aĂșn se respiraba en el aire tambiĂ©n. No habĂa pasado mucho tiempo despuĂ©s de todo. Ya que el recorrido no terminaba, lo llevaste a la recĂĄmara principal. AllĂ sobre el respaldo de la cama, rezaba otra frase. Esta era una especĂfica, sacada de un fragmento de canciĂłn que te gustaba.
AdemĂĄs de la frase, habĂa un ancla naranja, dibujada. El fondo de la pared era celeste, color que te recordaba mucho al joven que estaba a tu lado. Tal vez se preguntaba quĂ© tenĂa que ver todo eso con Ă©l, con ustedes. La respuesta vino cuando te acercaste a besar su mejilla y entonces le dijiste, âeste serĂĄ nuestro nuevo hogarâ.
AĂșn faltaban muchas cosas quĂ© arreglar, le explicaste. No estaba completo en cuanto a amueblado y diseño, y la razĂłn era sencillamente porque querĂas que lo hicieran juntos, para tomar en cuenta tambiĂ©n sus deseos y necesidades. Que un hogar se sintiera como tal, porque lo habĂan creado y diseñado ustedes dos. DespuĂ©s de todo, de eso se trata una vida juntos. De la mezcla y el diseño de todas esas cosas que los hacen sentir bien, y que disfrutan de la misma forma.













