¿Es para mí? —abre la boca con asombro, recibiendo la camisa con el estampado de The Punk Muffins, pero claramente pintado por las manitos de la niña que se la estaba entregando con una sonrisa tímida en el rostro. Se agachó a abrazarla y darle un beso en la mejilla— Está genial, princesa, gracias —se levantó y se la colocó por encima de la que llevaba puesta—. No me queda mal, eh. —La rubia de coletas rió tiernamente y se alejó con su madre, agitando sus dedos como una despedida— ¿Qué te parece? —le dijo a la persona que se encontraba detrás de él—.
—Aaaawwh —murmuró al ver al chico hablar con la niña pequeña, sonriendo por lo adorable que le resultaba la escena—. Ay, es adorable —opinó cuando el muchacho le habló.










