‘ oop. ¿quién lo diría? tú, con esos aires de buenito ~ rompiendo las reglas. in - cre - í - ble. ’ tonito de voz vuelve suave y algo burlón al momento que incisivos toman preso su labio inferior en un intento por reprimir una sonrisita que amenaza con enmarcar facciones. por que la idea de leon rondando por territorio que solo está destinado para les emblas, es un tanto entretenido. tras escucharle, la forma en la que parece justificar su actuar, las cejas se elevan con notable sorpresa. quizá por que aquella no era la respuesta que esperaría de su parte. un quejido desprende de sus labios conforme le escucha, con esa confusión aún notoria en facciones de porcelana. y es que, acostumbró a defender su posición, a escuchar reclamos sin fin por parte de progenitores que, sentir como si alguien entendiese a qué debió actuar le deja totalmente sin palabras. ‘ yo ── ehem. ’ siente de pronto como si el enchufe en su cabeza hiciera corto circuito, tratando de asimilar discurso ajeno. ‘ ¿te importaría decirle todo eso a mi padre? ’ suelta con aires burlones, a sabiendas que con decisión tomada, será imposible su regreso a tierras americanas hasta que progenitor lo decida. lo cual resulta totalmente injusto, tener que seguir las órdenes de quien se ha mantenido como figura ausente durante la mayor parte de adolescencia y vida adulta. pero claro, seguir permitiendo que kingsley siga haciendo y deshaciendo a su antojo no resulta agradable cuando puede poner en peligro su imagen. ‘ ¿huh? ’ tras confesión, y aún haciéndose a la idea de que no acaba de recibir algún tipo de regaño o reclamo ( como hubiera esperado ) tras escucharle contar detalles sobre el por qué terminó ahí, tarda un poco en procesar ese nuevo pedazo de información. ‘ ¿así que te alegras de conocerme? oooow. ’ los párpados caen, con un destello de sospecha en su actuar, sintiendo el alza de sus comisuras un mero reflejo que no pudo reprimir. ‘ bueno, suelo tener este tipo de efecto en otras personas. ’ con el ego así de grande, ni siquiera tiene que fingir esa seguridad con la que habla. ‘ supongo que es a lo que te atienes cuando eres así de lindo. y talentoso. y gracioso. y listo. ’ la lista podría seguir por horas cuando darse cumplidos es su especialidad. incluso ha de llevar ambas palmas sus mejillas, apretándolas con ligereza en un intento por lucir totalmente adorable. y claro, ocultar el hecho de que, si lo pone en perspectiva, conocer a leon ha resultado una total sorpresa. que desde primer encuentro ha encontrado rondando en pensamientos más de lo que le gustaría. también podría decir que incluso el alejadría agrada. bastante. y quizá, de ser un poco más prudente, hubiera detenido a pensar un poco sobre las consecuencias de sus acciones. así hubiera ahorrado ser víctima de sus propios impulsos. por que la cercanía provoca una pequeña punzada en su pecho, como un saltito que, si ha de ser honesto, nunca antes había sentido. no es la primera vez que encuentra así de cerca, escenarios ensayados y capturados por cámaras parecen no tener comparación alguna con lo que se encuentra viviendo en ese momento. por que su mente parece borrarse, incluso sus latidos comienzan a acelerar. corriente eléctrica recorre cada parte de su anatomía apenas palabras contrarias se cuelan por sus oidos. viéndose incapaz de quitarle la vista de encima o removerse. no, mantiene ahí, estático. por que aún cuando posibilidades son infinitas, solo puede pensar en algo capaz de llenar sus expectativas. ‘ tsk ── ’ chasquido se da suave, acompañando esa curva menguante. ‘ eres la definición de molesto. ’ habla bajito, atención aún enfocada en pétalos contrarios. ahí, tras trazarlos de nueva cuenta con su mirada, vuelve a sentir una punzada en su estómago. como un llamado que le dice / pide / exige no pierda más el tiempo. ‘ oooh. ¿lo que yo quiera? ’ sorprende, ‘ ¿me cumplirías cualquier capricho leon ~? ’ suelta lento, casi tortuoso al momento que palmas mueven desde hombros contrarios hasta la calidez de su cuello, sosteniéndole con total cuidado ‘ de momento quiero esto. ’ alcanza a decir con respiración entrecortada, poco antes de ceder a sus impulsos, eliminando totalmente la distancia al momento que labios van a buscar los contrarios. emprendiendo danza suave, lenta. y sintiendo como en su interior, se encienden un sin fin de fuegos artificiales. por que aquella sería la primera vez, en su vida, que se ha de compartir un gesto así, por que kingsley así lo desea.
* ¿aires de buenito? supone que esa es la imagen que termina proyectando en su intento de probarse a sí mismo, confundiendo funcionalidad con apilar todo en su plato y tratar de resolverlo aunque sufra en el proceso. es así, sin embargo, ‘ a veces hay que hacer lo que hay que hacer, ’ comenta encogiéndose de hombros. un ejemplo de su carácter es aquella vez que la comunidad no bruja inexplicablemente se había puesto en su contra y había terminado escapando de un grupo que buscaba estamparle la cara en el piso por leon haber contestado a las provocaciones con unas incluso peores, sacando a relucir un poco lo que realmente guarda en su interior. todo eso lo piensa a la par que irises van enfocando inconscientemente la forma en que contrario se muerde los labios, haciéndole batallar por no parecer desesperado. por otro lado, no sabe de dónde salió el discursito que soltó cuando kingsley le informó de las circunstancias de su castigo en la isla, pero lo que contrario le solicita hace que vuelva a reírse ( ¿cuántas veces van ya? ¿siempre se ríe tanto? su estómago parece discrepar ) ‘ claro, ’ replica en broma, ‘ le escribiré una carta. estimado señor kang, ¿para qué quiere arreglar a su hijo cuando puede aceptarlo tal y como es? ¿no le gustan sus crímenes? trágico. sus atrocidades son parte de él y he decidido que son graciosas. atentamente, leon yang. ’ asiente levemente, como si estuviera confirmándose a sí mismo que esas palabras son perfectamente adecuadas, ‘ infalible. ’ y podría haberlo dejado hasta ahí, pero no, tenía que decir una de las cosas más vergonzosas posibles casi de inmediato, y se arrepiente con la misma velocidad de haberlo dicho cuando el burlón tono ajeno regocija de su momento de delirio. rueda los ojos, ‘ como sea, ’ mas hay una ladina sonrisa aún dibujada aún en sus labios, al igual que el rubor tiñendo sus mejillas, pues está de acuerdo con todo lo mencionado en esa lista de características que el actor menciona sobre sí mismo, luciendo adorable en el proceso. es bastante indigno de su parte, no encontrar al menos una falla cuando vive por encontrar fallas en los demás. eso sólo puede significar una cosa, y está demasiado agobiado por la simple idea como para tratar de entretenerla por medio minuto, vuelve a guardar el elefante rosa dentro de una cajita y a almacenarlo en algún rincón de su cerebro donde estará seguro, al menos hasta que llegue la próxima semana. luego desaparecerá si no lo aborda por escrito y ese es un debate que debe tener consigo mismo: si hacerle saber a su futuro yo, o llevárselo a la tumba cuando experimente la muerte de su persona nuevamente. bueno, al menos eso esperaba que sucediera, el gran debate de si debería mencionar ese elefante rosa en la habitación, alertarle a su yo del siguiente lapso, pero de cierto modo la decisión es tomada por él. se resuelve en la forma que no logra desclavar la vista de orbes opuestos, y un sentimiento de anticipación que no sabe de dónde viene o a dónde va, pero que está ahí, presente, diciéndole que algo está a punto de suceder, y que no son esas palabras que buscan provocarlo, a las que contesta con un bufido, labios curvando con humor, pues si bien normalmente palabras así serían mal recibidas, el contexto importa, y el contexto en estos momentos incluía los irises ajenos observando sus labios de manera obvia. y tal vez no debería sentirse tan atraído a la forma en que dice su nombre, pero el punto es que, lo hace. así que sí, en esos momentos está vergonzosamente dispuesto a cumplirle cualquier capricho. lo confirma asintiendo gentilmente con la cabeza, terminaciones nerviosas despertando bajo el trayecto de palmas hasta su cuello, donde la brillante cicatriz reposa como fiel recordatorio, y leon aprieta sus propias manos en puños sobre su regazo a la espera, cerrando los ojos de manera instintiva, cediendo todo el control a su memoria muscular que recuerda entre impulsos eléctricos lo que debe hacer, donde su mente no. describiría este, su enésimo primer beso, como algo que se siente más explosivo de lo que aparenta ser, pues si bien el contacto es cauteloso, suave, está dejando estragos en su interior, como un torbellino arrancando todos los cuadros de las paredes, dejando su frágil mente en dichoso vacío, incluyendo el motivo original de todo esto, que era averiguar la forma animal del contrario, y sólo existiendo para sentir cada punto de contacto con anatomía impropia. sabe por medio de las mismas palabras de kinglsey ( y corroborado por su propio puño y letra ) que lo venía deseando desde que se conocieron aquella vez en la cueva, cosa que había atribuido a la especie de demencia en la que caen las personas que terminan entrando. ahora lo entiende. lo entiende perfectamente. sus manos empuñadas finalmente dejan ir la tensión, elevándose para aferrarse con gentileza de la ropa de quien movía sus labios contra los propios en ese delicioso roce incesante, jalando de este como si la cercanía no fuese suficiente, pues prácticamente le quiere sentar en su regazo si eso significaría que le seguiría besando de esa forma. vaya espectáculo para el pobre idiota que decidiera ese momento para utilizar ese espacio ( público, cabe recordar ), pero la posibilidad de ser encontrado en tal situación es la menor de sus preocupaciones, si es sincero. incluso si sus padres se enteraran, restándole puntos a su causa, sabe que no se arrepentiría.