Día de picos emocionales, exhaustivo.
No sé cómo quiero plasmar esto que tengo adentro, pero sí se que quiero escribir al respecto.
Por alguna razón, las ideas parecen claras, pero cuando intento ponerlas en palabras, pierden el sentido y es complicado darle guía y estructura al desastre que vive en mi mente. Aunque sabemos que los pensamientos son engañosos. De cualquier forma es confuso y triste.
Sentirse derrotado por el mundo es increíblemente pacífico, I mean, me siento en el suelo, tirada, pero al menos es constante, creo que quizás eso no es paz, no lo sé; recordando creo que podría ser un año así, tal vez un poco más. Hoy esa pesadez se volvió abrumadora y lloré mucho.
Concretamente: el mundo está diseñado para que sólo ciertas personas que cumplen ciertas caracterísiticas sean quiénes triunfan (entendiéndose éxito como esta cima de poder hegemónica y estándar que la sociedad dicta que ES). Sin embargo, aún en cosas mínimas de supervivencia y nececidades básicas, también son ellos quiénes tienen el privilegio de poseerlas solamente por haber tenido la suerte de nacer así.
Durante gran parte de mi vida creí que no pertenecía a la minoría marginada porque siempre tuve una idea falsa sobre mi propia realidad. ¿Será que soy piscis? ¿es que mis padres no me educaron jamás? ¿quizás la soledad? Hoy con 34 años, me doy cuenta en un largo proceso de "apertura de ojos", que sí pertenezco a varios grupos de minorías marginadas y que es muy doloroso y difícil de comprender que vivo así solo por suerte, que no importan realmente mis decisiones, aquí nací, en esta época y dentro de esta sociedad y no hay forma en la que yo con mi esfuerzo individual logre cambiar mi propia realidad. Creo que por eso es que existen tantas estafas que prometen que, con base en meritrocracia, puedes lograr los sueños que te propongas; como sí con solo esforzarse, trabajar duro, dar lo mejor de sí, se lograra una verdadera diferencia.
Con vergüenza admito que he caído en esas estafas más de una vez. Creo que la primera fue con el cristianismo, nomams alv cómo me cagan los cristianos hijos de puta, pero más los pinches pentecosteses, y los bautistas un poco menos, pero igual también. Su fanatismo completamente irracional, su jerarquización y exclusión en grupos segmentados por criterios arbitrariamente bien pendejos. Y todo por un wey (maldito Joan, me lastiaste bien recio). Y luego por otro (el hijueputas del costeño no costeño ex emo autista que me estafó 5k).
Recuerdo también haber caído en la estafa del coachig, estaba de moda por ahí del 2015. Estos no solo me exprimieron emocionalmente como los cristianos, sino también financieramente, ¡nomams el varo que me gasté ahí! ¿Adivinen qué? Another wey involved (y además uno anciano: qué pto asco)
Realmente ninguna de esas experiencias me sirvió para nada. Creo que pude haber intentado quizás las mismas cosas, desde otra perspectiva y por convicción y no por (de nuevo) querer encajar en el grupo minoritario privilegiado al cual jamás voy a pertenecer.
Llevo 30 años de mi vida intentando agradarle a un hombre diferente cada vez porque crecí pensando que así es como se debe vivir. Mi padre, los compañeros de la escuela, el tipo que me gustaba y también al que no me gustaba, en el trabajo, en mi familia, en redes sociales. ES VERDADERAMENTE ABRUMADOR.
Pero, ¿cómo se relacionan estas ideas lanzadas al aire que solo no hacen match? Hombres, jóvenes, heterosexuales, cis gender, blancos pero también mestizos, masculinos son ese grupo minorista privilegiado para el que el sistema está diseñado.
Estoy muy cansada de escuchar que es mi culpa el comportamiento y las acciones de hombres que alguna vez formaron parte de mi vida. Harta de que no solo otros hombres que pertenecen a este grupo me lo digan verbalmente, sino también personas que no pertenecen a esa minoría: mujeres, hombres homosexuales y ancianos. "Es tu culpa por haberlo dejado ser un desobligado durante su relación" "tu lo escogiste, ¿qué esperabas?" "debiste pensarlo antes de elegirlo como el padre de tu hija".
Por otra parte, no hay ningún tipo de consecuencia, o al menos presión social, ¡nada! para el padre que abandona: mi padre nos abandonó y es nuestra culpa porque somos malos hijos, él hizo lo que pudo y el tener una relación con él es nuestra responsabilidad, nosotros debemos buscarlo y atenderlo, porque wey, qué culero y malagradecido eres, es tu papá, ¿cómo decides sacarlo de tu vida?, pero a él nadie le cuestiona: oye we, nomams ¿por qué tus hijos te abandonaron? ¿qué hiciste?. Hablando del deudor alimentario de mi hija, nadie le dice "oye no seas cabrón, ¿cómo te atreves a hacer todo lo que está en tus manos para evadir darle 1 centavo a tu propia hija? ¿o mínimo verla culero?", "¿neta no te da ni tantito remordimiento el trauma que tú, hombre joven cis gender heterosexual, le está causando a otra mujer en el mundo con tu negativa a cuidar de ella? ¿con tu indiferencia? ¿con tu ausentismo?"