lucrezvia.
“¿Seremos dos almas incomprendidas en un mundo con tantas reglas?” Pregunta con una pequeña sonrisa ya que ninguno parece querer seguir las normas sociales, esas que quieren atarte a una sola persona para el resto de tus días, prohibiéndote vivir otras experiencias. Así lo siente ella con solo pensarlo: como una cárcel. “A mi me pareces un chico perfectamente capaz de ligar sin tener que recurrir a métodos tan tontos.” Pero, diga lo que diga, le está funcionando, por lo menos en parte. Ya se siente presa de ese momento de seducción que tanto disfruta siempre, le despierta la sangre en las venas y quiere más. Alza ambas cejas tras escuchar un tono jocoso y tenía intenciones de hablar, pero labios ajenos la interrumpen. Permite que sus párpados caigan y corresponde el beso de forma instantánea e impulsiva. Se pega al cuerpo de de Kai y sube sus brazos hasta lograr enredarlos en el cuello masculino. Solo de esa forma puede saber que están lo suficientemente cerca antes de concentrarse en mover los labios contra los contrarios, primero suave y luego más rápido.
quizá se atrevió a mentir un poco, o a esconder la verdad como todo el mundo prefería decir. no era inepto en la materia de seducción, aunque tal vez cuando se conoció con la rubia le resultaba más difícil sin cargar un poco de alcohol en sus venas. después comenzó a perfeccionarse, su karma consistía en que más pronto que tarde, debía abandonar el lugar donde estaba, impidiendo que aquella relación diese frutos. dígitos se afianzan más a la pequeña cintura femenina, mientras mano libre se desliza por el bolsillo trasero del pantalón que su acompañante llevaba puesto, ahí se acomoda de manera discreta, eliminando cualquier tipo de distancia que hubiese entre ellos. pulmones reaccionan en busca de oxígeno, debiendo separarse unos cuantos milímetros de húmedo contacto. “los métodos tontos siempre funcionan.” susurra, media sonrisa se muestra al elevar comisura diestra, manteniéndose en su posición actual, sin mover un ápice de sus falanges. “¿también me hubieras aceptado un beso ese día en la fiesta o ahora estoy más guapo?” bromea, y sin pensarlo le obsequia un par de contactos con sus labios más efímero y superficial sobre sus pares, entretenido.













