London After Midnight en México
La noche del 20 de marzo de 2026, la Ciudad de México se ambientó en una atmosfera gótica, entre ensoñaciones románticas y fetichistas a momentos políticos, de protesta contra el neofacismo y el daño ambiental. El escenario: el Auditorio BlackBerry; los artífices: London After Midnight.
Después de tres años de ausencia, la banda originaria de Los Ángeles, California, y encabezada por Sean Brennan, protagonizó una comunión existencial con el público mexicano, a través de las manifestaciones más sensibles de la condición humana: la pulsión de vida y muerte, las reflexiones introspectivas y sociopolíticas, el amor y la violencia.
Porque si bien London After Midnight es un referente inherente de la escena gótica, hay que reconocer que también es una manifestación subversiva del capitalismo globalista, neonazi y las instituciones que sostienen la rapacidad. Expresiones como Feeling Fascist?, denuncia la corrupción, el autoritarismo y la opresión, tan característico del actual movimiento supremacista blanco liderado por Donald Trump y enaltecido por la vorágine empresarial de Elon Musk.
O bien, la clásica Kiss, tema que pone en el centro del debate la violencia de la iglesia católica a través de la manipulación de la fe, el abuso sexual y la autoridad eclesiástica. No escatimaron en ofrecer las piezas clásicas que sucumben a todo aquél que se ha deleitado con su discografía a lo largo de más de treinta años: Your Best Nightmare; Spider and the Fly; Psycho Magnet; incluso un excelente cover a Donna Sumer de Hot Stuff, y la inmortal Sacrifice.
El público mexicano reconoce en Sean Brennan al referente de lo sublime y lo beligerante en una misma figura, vinculándose al unísono en una fuerza musical y conceptual que no escatima en exacerbar los alcances de la humanidad. Aquella noche de viernes de vampiros, góticos y punks, fue un recital de encuentros en un mismo acto, donde el amor y la lucha política se reconocen, y hacen de London After Midnight el estandarte de lo íntimo y lo público.
No se comprende a esta banda y su gran calidad sonora sin sus exponentes: Pete Pace, en la batería; Jeremy Kohnmann, en la guitarra; el miembro clásico Michael Areklett, precursor de la banda, en el bajo; y por supuesto, el brillante e inmortal arquetipo del gótico neopunk, Sean Brennan. Músicos de calidad reconocida que sintieron el cariño y el calor de una audiencia mexicana entregada al sacrificio que solo London After Midnight puede convocar.
Escrito por: Andrés Kocka














